martes, febrero 26, 2008

Cada uno en su papel

El tan esperado día ya pasó. Ayer se celebró el primero de los dos debates que mantendrán los dos candidatos que aspiran a la Presidencia del Gobierno, y desde luego el seguimiento mediático fue masivo. Radio, televisión e internet se volcó con este formato que no veíamos desde hace quince años, con la disputa que mantuvieron Felipe González y José María Aznar en el año 1993.

Ahora las cosas han cambiado, manteniéndose tan sólo los partidos políticos intervinientes. Ni Zapatero tiene el carisma de González ni Rajoy la popularidad de Aznar. Por otro lado, la obstinación de la televisión por dirigir de forma excesiva el debate en bloques cerrados, de temas de gran relevancia e importancia, pero estrictamente cronometrados hizo que este enfrentamiento fuera más una contrarreloj a ver quien disparaba su mitin en el menor tiempo posible.

El cara a cara fue una utopía, y todo se redujo a discutir aspectos del pasado que, de cara a una futura legislatura a punto de comenzar, poco importa a la opinión pública. Los errores o aciertos del pasado allí quedaron, y se debe andar hacia delante, señores políticos. Por ello, me pareció un tanto lamentable que el debate se limitara al típico "Yo he creado, yo he fomentado, yo he permitido...", y la única réplica fuera el "pues cuando nosotros gobernamos creamos más, fomentamos más y permitimos más...". El autobombo llevado a la máxima potencia, ¿y el futuro? ¿Dónde queda el futuro? ¿Que médidas proponen Vds. para los próximos cuatro años? No nos hablen de datos actuales, eso ya los sabemos, están en las hemerotecas, hablennos de cómo van a solucionar los problemas que preocupan a la sociedad si resultan elegidos. Ese es el verdadero papel del político, garantizar confianza y seguridad, no aportar datos, para eso ya están los sociólogos.

En definitiva, el debate no fue más que un festival de papeles (mira lo que tengo aquí, mire Vd. lo que dijo en su día, etc), un intercambio vacío de celulosa, y que sólo sirvió para animar a los intereses partidistas de los distintos rotativos de hoy. Y si no, vayan a su quiosco más cercano y comparen las distintas portadas, verán qué resultados tan heterogéneos y, si me apuran, contradictorios. Es el problema de concebir un debate electoral como un mero combate de boxeo y no como una oportunidad por parte de los ciudadanos de preveer la conveniencia o no de la orientación de su voto.


lunes, febrero 25, 2008

Oscars 2008 : Fin del nerviosismo

A pesar de las persistentes secuelas que la cita anual con los Oscars deja en mi cada vez más envejecido cuerpo, esta vez ha valido realmente la pena. A la segunda intentona ha caido, y esta vez todos teníamos toda la confianza en Javier. Cierto es que el papel de Reinaldo Arenas que en el 2001 interpretó Bardem en la película de Julian Schnabel (nominado este año al Oscar por "La escafandra y la mariposa") "Antes que anochezca" era digno de elogio, pero no le reputó el Oscar. En esta ocasión, y de la mano de nada menos que los hermanos Coen ("Sangre fácil", "Muerte entre las flores", "El gran Lebowski", "El hombre que nunca estuvo allí", "Fargo", ¿cabe decir más?) el actor español ha sido justo vencedor y merecedor de la estatuilla. Su papel del despiadado asesino Anton Chigurgh era un bombón, como el mismo Bardem afirmó, y que sabiamente ha sabido aprovechar. Bardem saltó de la butaca como un resorte y, aún enloquecido, repartió sonrisas, palmeos y abrazos a Jack Nicholson, Josh Brolin, Tommy Lee Jones (¡ahí es nada!), no sin antes haber besado efusivamente a su madre, Pilar Bardem, a quien dedicó el Oscar, añadiéndole una dedicatoria general a toda España. Bardem era feliz, si alguien se atrevía a quitarle su gran momento era capaz de lanzarle una de esas miradas asesinas que vimos en la estupenda película "No es país para viejos".




Respecto al resto de la ceremonia, quitando la desilusión (aunque esperada) de no ganar el Oscar a mejor banda sonora por parte de Alberto Iglesias, y es que la partitura de Dario Marianelli para "Expiación" tiene mucha aceptación popular, lo cierto es que la Academia se rindió (por fin) a los hermanos Coen, y no sólo en el aspecto literario (ya ganaron el Oscar a mejor guión original por "Fargo"), sino en el artístico. Su película, "No es país para viejos" se alzó con los Oscars mas importantes : Película, Dirección, Guión adaptado y actor de reparto. Por su parte, "Pozos de ambición", la megalómana película de Paul Thomas Anderson, y principal rival de la cinta de los Coen, se llevó dos Oscars, actor, por parte de Daniel Day-Lewis, y fotografía. La independiente "Juno" ganó el Oscar al mejor guión original y las actrices Marion Cotillard y Tilda Swinton ganaron los premios a mejor actriz principal y de reparto por "La vida en rosa" y Michael Clayton, respectivamente. Los Oscars técnicos se repartieron entre Sweeney Todd (1 Oscar), "La brújula dorada" (1 Oscar), "La vida en rosa" (2 Oscars) y "Elizabeth : La edad de oro" (1 Oscar). La sorpresa en este apartado fue "El ultimátum de Bourne", que ganó 3 Oscars, (sonido, montaje de sonido y montaje).


Ya he comentado que la banda sonora fue a parar a manos de Dario Marianelli por "Expiación". Lo cierto es que las bandas sonoras de Alberto Iglesias son más intimistas, más introspectivas, y, sin restar méritos a la partitura de Marianelli, no son tan directas y cantables como la de "Expiación". Sí me llevé un alegrón en el apartado de canción original, en la que Alan Menken ("La bella y la bestia", "La sirenita", "Hercules", "Aladdin", "El jorobado de Notre Dame") contaba con tres nominaciones por "Encantada". Como este hombre debe tener la casa repleta de Oscars, me supo a justicia que se lo concedieran a "Falling slowly", de la película Once, una gran joya de una pequeña película que muestra la magia de la música y su capacidad de transmitir sentimientos. Aquí vemos a sus dos protagonistas, Glen Hansard y Marketa Irglova, interpretándola en directo en la gala.


jueves, febrero 21, 2008

He vuelto a creer en las obras maestras

¡Qué racha, señores! Si hace sólo dos días hablaba de la magnífica "No es país para viejos", y ayer mismo vi "Pozos de ambición", que me causó una grata impresión (aunque peca de cierta irregularidad y densidad rítmica), hoy ha sido el culmen cinéfilo tras haber visto Sweeney Todd. Así da gusto ir al cine, y lo cierto es que durante un par de semanas o tres olvidas toda la bazofia que has tenido que tragarte durante el resto del año sólo por la revitalización y la enorme satisfacción que te producen tres, cuatro o cinco películas.

No había leído absolutamente nada sobre Sweeney Todd, ni siquiera había oido la música, tan sólo conocía los datos básicos de la obra de Broadway en que está basada, de modo que asistía totalmente virgen al film de Tim Burton, un genio ya no tan niño. Lo primero que se me vino a la cabeza al ver los primeros trailers fue que si alguien tenía que dirigir esto, no podía ser otro más que Burton. ¿Quién si no nos iba a describir con mayor acierto esos barrios oscuros y macabros de Londres y ese personaje satánico sediento de sangre y venganza?

Una vez vista, y tras la gran conmoción que me ha causado, he vuelto a creer en el término "obra maestra", algo que hoy en día los críticos reservan con mucho recelo, y sólo otorgan dicha calificación a películas de no menos de 30 años de antigüedad. Burton elabora una película adulta, muy seria, desmarcándose del musical clásico (no veremos aquí coreografías ni interacción con elementos del atrezzo, al estilo Stanley Donen), y transmite, a través de la extraordinaria música de Stephen Sondheim, sentimientos a la vez que sabe hacer fluir la historia mediante los números musicales. No se trata de música impostada, sino necesaria para el desarrollo de la narración. Técnicamente la película es impecable, algo habitual en Burton, donde la dirección artística y la infografía destaca por sí sola (los efectos de la sangre resultan conscientemente exagerados a pesar de su comicidad).

Su endiablado ritmo (más del ochenta por ciento de la película es cantada y nunca pierde fuelle), la convincente interpretación de Depp (que muestra una progresiva evolución hasta convertirse en un ser enajenado e incapaz de controlar sus actos), alejado de tontadas made in Jack Sparrow, y su facilidad para narrar, hacen de Sweeney Todd un diamante en bruto del cine contemporáneo, que merece dos, tres y cien visionados. Cine comercial de calidad, de muchos quilates, que demuestra que Burton adquiere experiencia y madurez a cada película que dirige. Obviamente no es una película a recomendar a aquellos que no gusten de los musicales, pero considero que los más escépticos incluso reconocerían las muchas virtudes de la última obra burtoniana.

Muchas podrían ser las secuencias que podría adjuntar a este modesto artículo, pero como creo que la película debe admirarse en todo su esplendor en una pantalla grande, sólo pondré los soberbios títulos de crédito que abren el film. Como siempre en Burton, uno de los aspectos que más cuida.




Y no puedo finalizar este post sin añadir algún corte de la maravillosa música de la película. Se trata de "My friends", una hermosa canción que Todd dedica a sus particulares "amigas".

martes, febrero 19, 2008

Busque, compare, y si encuentra algo censurado, no lo compre

Vamos a hacer un salto en el tiempo, y nos vamos a retrotraer a nuestra infancia, cuando jugábamos a aquellos pasatiempos de "encuentra las siete diferencias". Y lo haremos sobre el trailer de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, de reciente aparición.

Aquí la versión internacional del trailer :



Y aquí la versión USA :



Para los más avispados, enhorabuena. Para aquellos que no lo hayan podido captar, he aquí la solución :





















Sí, efectivamente se la han vuelto a colar a Spielberg. Si ya en la edición 25 aniversario de E.T. tuvo que retocar la película para que consiguiera la calificación "Para todos los públicos" (recordemos la eliminación de las pistolas de los policías), en la última entrega de Indiana Jones ha ocurrido lo mismo. Según parece, la MPAA (Motion Picture Association of America) no permite, para conseguir la susodicha calificación por edades, que se muestre a un soldado norteamericano apuntando a un ciudadano de la misma nacionalidad. Por otro lado, la aparición a tamaño completo de la bandera estadounidense sólo es propia del trailer USA, ya que no se muestra en la versión internacional.

En fin, incomprendidos retoques aparte, la película sin duda alguna es una de las más esperadas de este año 2008, y aún tendremos que aguantar nuestros nervios hasta el 22 de mayo para poder verla.

No es país para viejos : La violencia que nunca cesará



La he vuelto a ver y sí, me ha vuelto a maravillar. Si por un casual, en un primer visionado no te das cuenta de lo grande que es esta película, sin duda lo captas en el segundo, donde las piezas milimétricas que pudiesen haber quedado sueltas encajan a la perfección. Aunque es cierto que el mérito inicial debemos atribuírselo a Cormac McCarthy, el creador de la novela en la que se inspira la última película de los Coen, ello no obsta para que nos quitemos el sombrero (tejano, en este caso) ante la sublime adaptación del tándem fraternal. A estas alturas hablar de la magnífica interpretación de Javier Bardem está de sobra (si no le dan el Oscar es para dejar de creer en la factoría Hollywood), porque quiero reseñar la labor, excelente, de Tommy Lee Jones y, sobre todo, de Josh Brolin, impagable en ese papel de cobarde a la fuga.

"No es país para viejos" muestra por un lado la ambición, la codicia humana, donde un maletín de dinero justifica poner en riesgo tu vida, siempre en búsqueda del sueño americano, ese que nunca llega. Por otro, el inexorable paso del tiempo, los cambios generacionales, y la inculcación, casi innata, de la violencia en el hombre, en un mundo totalmente abocado a la destrucción entre seres de la misma especie. Ya no vale pelear por volver a la cordura, por apostar por el diálogo, el hombre es una máquina de odio ataviada con un arma, que le confiere poder y autoridad. ¿Quienes son los buenos y quienes los malos? ¿Quién persigue a quién? Son tantas las preguntas que plantea la película que darían para un extenso libro.

Técnicamente el film es impecable, dotado de un medido sentido del ritmo (durante la primera hora te sientes abrazado por él), plagado de detalles visuales, metáforas, y unos diálogos que desprenden rabia contenida. A ello hay que sumarle el espléndido trabajo de Roger Deakins, director de fotografía (asombrosa la secuencia de persecución de Brolin) y la sabia opción de los Coen de rodar desprovisto de todo efectismo (no hay música en el film hasta los créditos finales), lo que acentúa el suspense y la tensión dramática. Juntemos todo esto con unas gotitas de acidez crítica y un espíritu de western a lo Sam Peckinpah y tendremos casi una obra maestra que nos devuelve a los Coen de los 90 que tanto echábamos de menos. Películón.

lunes, febrero 18, 2008

Superhéroe en edición de lujo

Notición para amantes de las bandas sonoras y, en especial para coleccionistas y amantes de las rarezas discográficas. Es oficial ya el anuncio del lanzamiento para el próximo día 21 de febrero de una edición de lujo de la música de la saga de Superman, compuesta íntegramente por John Williams (se exceptúa la música de la más reciente Superman returns, compuesta por John Ottman). Esta edición, que llevará por título Superman : The music (1978 - 1988) contendrá ocho cedés, y se resume en :
  • Disco 1 : Superman : The movie (John Williams)
  • Disco 2 : Superman II
  • Disco 3 : Superman III
  • Disco 4 : Superman IV, the quest for peace (compuesta por Alexander Courage, incluye arreglos de John Williams)
  • Disco 5 y 6 : Rarezas inéditas
  • Disco 7 : Temas alternativos, source music, canciones
  • Disco 8 : Superman, la serie de animación (compuesta por Ron Jones)

La edición vendrá acompañada con un extenso libro de 160 páginas. Aún no se ha filtrado el precio, y de momento sólo podremos adquirirlo a través de la importación. Sin duda alguna, es una oportunida única de adentrarnos en los pormenores de la magistral música de Williams para la mítica saga, de la cual siempre nos viene a la memoria su fanfarria principal (y que juro consiguió ponerme los pelos de punta cuando la escuché en Superman Returns), aunque yo me quedo con la belleza del tema de amor, que podéis escuchar a continuación.


Sly traspasa fronteras, y eso molesta

John Rambo sigue dando que hablar. Si algo ha conseguido esta cinta, que revitaliza la saga bélica de los años 80, es acaparar la atención de, por un lado, la cara amable, es decir, la cinefilia nostálgica, y, por otro, aquellos a quienes no les ha gustado un pelo el evidente mensaje que fluye en la película. Para aquellos que no hayan visto el film en cuestión, y sin ánimo de destripar nada (aunque su guión es imposible de destripar por lo consistente y sólido del mismo), John Rambo se desarrollo en Birmania, tomada literalmente por el ejército, a quienes Stallone muestra como máquinas implacables de torturar y matar, sin consideración ni piedad algunas. Obviamente, Sly les va a devolver el regalo con las mismas artes, pero con el doble de contundencia y vigor.

Esta visión de la Birmania actual (que recordemos no celebra elecciones desde 1990, cuando las ganó la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, y que a día de hoy esa victoria aún no ha sido reconocida por el partido oficial), no ha gustado a las autoridades de ese país, y por tanto ha iniciado una cruzada contra la distribución de la película. No sólo la exhibición del film está prohibida, sino que se ha procedido a la imposición de penas de prisión a aquellos que distribuyan deuvedés falsos de la película (por una vez no se persigue la piratería, a pesar de que desgraciadamente lo que se fomente sea la censura).

Triste realidad para un país en el que se libra una encarnizada batalla entre el Ejército y la guerrilla (Unión Nacional Karen), desde hace más de cuarenta años. Al final habrá que reconocerle méritos a Stallone por acercarnos este conflicto olvidado, en vez de tanto escupirle a la cara por sus dos últimos largometrajes.

lunes, febrero 11, 2008

Recordando a Roy Scheider

Hoy nos hemos despertado con otra noticia trágica en lo que respecta al mundo cinematográfico, el fallecimiento de Roy Scheider. A pesar de no contar con una filmografía de excesiva relevancia, creo que todos lo recordamos por su magnífico papel en "Tiburón", de Steven Spielberg. A los que ya rondamos, o en algunos casos, sobrepasamos la frontera de los 30 años, todavía tenemos esos recuerdos de la infancia donde ocupa un puesto relevante esta película, en la que una pequeña playa es acosada por un tiburón que sólo lucha por su propia supervivencia. Considero que es de justicia recordar el trabajo de un actor que, si bien no consiguió insertarse en el star system de Hollywood, dejó huella en la década de los 70 gracias a su participación en grandes películas como "Klute", "Marathon man" o "French connection". Hasta siempre, agente Martin Brody.


Aquí cabe hasta el diablo

Es época de premios. Toca engalanarse, alquilar traje, acicalarse y lucir los mejores (y peores) tipitos ante la prensa y la atención de medio mundo. Anoche se celebró la gala de los Grammys, premios de la música, y, además de repetirse la historia de siempre (véase que la mediocridad compositiva de Alejandro Sanz, en forma de disco compacto, es de nuevo agasajada con galardones), sí que me causó cierta impresión ver a algunos miembros de bandas del metal más extremo arreglados como si estuvieran en el día de la comunión de su hijo. No es que esté en contra de ello, ni mucho menos, entiendo que se puede ser muy rockero y vestir bien en determinados eventos, la elegancia no tiene por qué reñir con el espíritu libre y guitarrero, aunque no deja de ser sorprendente esta chocante paradoja. La palma se la llevó Tom Araya, cantante del grupo Slayer (algunos dicen que satánico, cuando él mismo ha declarado ser católico, otra paradoja en sí misma), que iba de punta en blanco cuando sobre el escenario es una máquina sonora (gracias al apoyo de un implacable batería y dos guitarras a cada cual más veloces).

Está bien que la música más comercial se entremezcle con aquellos que propugnan otros estilos musicales, no tan minoritarios como se cree, pero afortunadamente esta unión sólo queda dentro de la sala. Enhorabuena por Slayer, una banda que ofrece uno de los mejores directos dentro de su brutal estilo, y para el que no se lo crea, que se asome al siguiente video. ¡¡Raining blood!!


Bardem : Suma y sigue

Cuando aún estoy digiriendo las múltiples ramificaciones que posee la última película de los hermanos Coen, "No es país para viejos", que he podido ver esta tarde y cuyas imágenes aún retumban en mi mente, me entero que esta película sigue proporcionando alegrías a Javier Bardem. El actor secundario (aunque es el eje del film, si lo hubiesen considerado como actor protagonista nadie se habría quejado) de "No es país para viejos" se acaba de alzar con el premio Bafta (el equivalente a los Oscars en el cine británico) al mejor actor de reparto, un premio que, desde luego supone un enorme reconocimiento por parte de una Academia con grandísimos actores y por otro lado, es el espaldarazo definitivo de cara a los Oscar (si no lo gana sería algo insólito).

Como no quiero entrar a valorar la película por la que ha ganado el premio, que haré en otro post, sólo destacar que "Expiación", de Joe Wright se ha alzado con el galardón a mejor película, los Coen como mejores directores, Marion Cotillard como mejor actriz (por su papel de Edith Piaf en La vie en rose, que se llevó 4 premios), y Daniel Day Lewis ganó el de mejor actor por su papel de magnate del petróleo en "Pozos de ambición", de Paul Thomas Anderson, otra de las favoritas de cara a los Oscar y que se estrena en España el 15 de febrero.

lunes, febrero 04, 2008

El triunfo de la sencillez

Esta ha sido una de las noches en las que me he llevado, en calidad de aficionado al cine, un buen alegrón. Y es que poco esperaba de la gala de los Goya de este año. Bueno, sí, esperaba un aluvión de premios para la fallida película de Juan Antonio Bayona, "El orfanato", hecho que se ha convertido en realidad pero quedando fuera de los Goyas más importantes y que realmente dan peso y prestigio a una película. Así, "El orfanato" se ha llevado a casa siete Goyas, muchos de ellos técnicos (efectos especiales, sonido, maquillaje y peluquería, dirección de producción, dirección artística), incluyendo director novel, algo que nadie dudaba, y guión original (muy discutido estando ahí Iciar Bollaín con su injustamente marginada "Mataharis" y Gonzalo Suárez). Pero afortunadamente ahí ha quedado la cosa, el espectáculo esperpéntico de justificación de haber sido la candidata a los Oscar (y su posterior descalabro) ha quedado en un mero espejismo, y es que mi apuesta, "Las 13 rosas" se ha alzado con 4 merecidas estatuas (diseño de vestuario, música (grande Roque Baños con su hermosa banda sonora), fotografía y actor de reparto (el veterano y espléndido actor José Manuel Cervino). Bien por Martínez Lazaro.

Pero sin duda alguna, y en beneficio del cine, la campanada la ha dado Jaime Rosales, con su pequeña pero muy trabajada "La soledad". Una película menor, presupuestariamente hablando, atrevida en su estilo narrativo (con la ya conocida por todos polivisión), y que apuesta por el guión y por el trabajo actoral, en una historia plagada de sentimientos y de historias cotidianas y humanas. Optaba a tres Goyas, y se ha llevado los tres, con clase y elegancia, sin hacer ruido. Esa película que apenas duró dos semanas en una sala alejada de los multicines se ha convertido en la mejor del cine español en un año que apenas podríamos contar producciones de calidad con más dedos que con los de una mano. Por una vez, el cine ha salido victorioso en una gala de premios.

miércoles, enero 30, 2008

4 meses, 3 semanas, 2 días : De espaldas al sistema

Podemos considerarnos afortunados. No ha transcurrido ni tan siquiera un mes de este 2008 y ya hemos podido ver tres estupendas películas y que, afortunadamente, aún se conservan en cartel. Las dos primeras son "En el valle de Elah", una soberbia radiografía humana de los valores patrióticos norteamericanos pre y post Irak, "Lady Chatterley", que adapta con brillo y con muchísima sensibilidad la obra homónima de D.H. Lawrence, y ahora nos llega esta "4 meses, 3 semanas, 2 días", avalada por haberse alzado con la Palma de Oro en Cannes y mimada por gran parte de la crítica internacional.

Sin entrar a valorar si pudiese o no ser merecedora del máximo galardón en Cannes, la película de Christian Mungiu supone un estremecedor relato desarrollado en una inhóspita y sombría Rumanía, en las postrimerías del régimen comunista. Sin tratarse en absoluto de un film político, y sin caer en los clichés y convencionalismos que llevan a caricaturizar figuras políticas, o las fuerzas del orden, etc., Mungiu centra su historia en la amistad entre dos universitarias, intensa aunque aparentemente fría, que deberán enfrentarse a las adversidades que el sistema les plantea ante una decisión personal y trascendental para sus vidas (cuesta mucho adentrarse en esta película sin desvelar nada, por ello siento si soy demasiado espeso).

Quizás el gran pero que se le pueda poner a la película es su estilo técnico, basado en planos fijos y planos secuencia eternos y excesivamente básicos, que si bien no llegan a cansar al espectador, sí que puede denotar cierta carencia de conocimientos cinematográficos. De todos modos, del film parece desprenderse que la intención de Mungiu no es la de epatar con una colosal técnica cinematográfica, sino la de no perder detalle de las desventuras de las protagonistas. A destacar el papel de Anamaria Marinca, una auténtica guerrera que se erige como una excelente actriz capaz de mantener durante minutos una convicción dramática extraordinaria. En una Rumanía pobre, incomunicada, aislada del mundo, donde no eres nadie pero necesitas ser constantemente identificado y donde un trámite tan sencillo como reservar una habitación de hotel puede resultar una odisea insufrible, Mungiu narra, sin juicios morales ni valoraciones subjetivas, un trágico suceso que hará a la protagonista plantearse su relación afectiva con su novio, conocer la verdadera realidad, chocar en un conflicto generacional y sacrificar incluso su propia sexualidad, con el fin de defender sus ideales en pos de la liberación social y la ruptura con el anquilosamiento comunista.

"4 meses, 3 semanas, 2 días" no es una película fácil, por ser excesivamente narrativa, donde el director no transmite una opinión sino que la deja en manos del espectador. Pero ello no le priva de ser una película que cuenta mucho sin necesidad de ser explícita, lo que le convierte en un film inteligente, quizás magnificado por esa Palma de Oro, pero no exenta de interés y acierto.

martes, enero 29, 2008

Respetando, que es gerundio

Como todo el mundo sabrá ya, este viernes se estrena la cuarta película de Rambo, titulada, en un alarde de originalidad que sólo podría salir de la exigua mente de Sylvester Stallone, John Rambo. Vuelta a los años 80, con grandes dosis de sangre, y batiendo récords de "charlies" muertos por minuto, así se presenta este cuarto Rambo, igual de bestia que los tres anteriores pero con menor movilidad y más implantes de botox. A estas alturas, Stallone se dedica a coquetear con el mundo del cine, dado que no hay director que se arriesgue a proponerle un papel. Así que el bueno de Sly coge una octavilla, escribe un guión en una tarde, alquila una cámara y se planta delante y detrás de ella. No me dirán que le falta empuje al machote.

Ejercicio nostálgico donde los haya, como ya lo fue Rocky Balboa, a ratos evocadora, a ratos ridícula y sonrojante, John Rambo ofrece más de lo mismo, sin engañar a nadie, pero con más grasa acumulada (fruto de los años y los excesos) y sin la presencia del coronel Truman, ya fallecido. Difícilmente Stallone vuelva a ganar un Oscar (recordemos que se lo llevó por el guión de Rocky), dado que su poca habilidad para elaborar guiones se pone de manifiesto en su evidente falta de ideas, e interpretativamente el atiborramiento hormonal y la semiparálisis facial le impiden demostrar todas sus dotes actorales, pero ¿a quién le importa eso si va a ver una peli de Rambo? "Hola, soy un macarra nostálgico y vengo a ver a Rambo cómo se carga a los "charlies"", esa es la consigna.

Al menos Sly ha sabido respetar el clásico tema musical compuesto por Jerry Goldsmith, y le ha pedido a Bryan Tyler, compositor de la nueva banda sonora, que dejara intacta esa conocida fanfarria y que aquí la escuchamos a modo de canción en "Acorralado". Y es que hay cosas que son intocables.


miércoles, enero 23, 2008

Fallece Heath Ledger

El mundo del cine se encuentra en estado de shock el mismo día en el que se anuncian las nominaciones a los Oscars de este año. El joven actor Heath Ledger, de 28 años de edad, y que saltó a la fama a nivel internacional por su papel en Brokeback mountain, la película de Ang Lee anterior a "Deseo, peligro", ha sido encontrado muerto en su apartamento de Manhattan. La policía investiga la posibilidad de que la muerte se haya producido como consecuencia de una sobredosis.

Casado con Michelle Williams (quien interpretó a su mujer en la película de Lee), y padre de una hija, Ledger participó en películas como "El patriota", "Destino de caballero", "Las cuatro plumas, "Ned Kelly", "El secreto de los Hermanos Grimm", "Casanova" o "Candy", siendo su último trabajo el de la magnífica caracterización del Joker en Batman, the dark knight, y que no se estrenará hasta el próximo verano. Un joven actor que áun se encontraba despegando y que prometía una larga y desafiante carrera. Como modesto homenaje de este blog, recordemos la película que le catapultó a la fama, Brokeback mountain.


martes, enero 22, 2008

¿En esta no sale Esteso?

Intentaré ser cauteloso a la hora de redactar este artículo, ya que me gustaría seguir posteando en este querido blog desde mi ordenador particular y no desde una fría y sombría celda. Y es que hoy en día, y más después del incidente "El jueves", cualquier declaración sobre la monarquía española debe ser meditada para evitar los largos brazos censores y acusadores. Otra cosa es que me plantee el por qué de una condena y una persecución tal a unos meros caricaturistas y la ligereza con la que se toman los comentarios sobre la familia real de ciertos tertulianos en los medios de comunicación, siendo sangrante el modelo del señor mayor, en otro tiempo uña y carne del Rey, que se está forrando a base de vender humo Real, que se las gasta de periodista de contrastada experiencia y que se dedica, cual nómada superviviente, a viajar de plató en plató para largar su inmundicia que sólo él denomina investigación. Pero eso son circunstancias inexplicables de la vida que tenemos que asumir, donde todo es negociable, siempre que tenga audiencia.

Pero el núcleo del post no era éste, sino la noticia que publica "El País", donde dice que los Príncipes de Asturias acudieron, como dos españolitos medios, al cine el domingo a media tarde (aunque parece que obviaron las palomitas), a ver la última película de Ang Lee, "Deseo, peligro". El hecho de ser un cine éste al que el heredero está poco acostumbrado, y tratándose de una película en versión original subtitulada (este es el dato que confirma que la película la eligió Leti), pues provocó el bostezo Real y espetó "Menudo rollo". Lógicamente no hacía referencia a la vasta longitud del rollo de celuloide, sino a la densidad de la película que, al parecer, escapaba a su experiencia cinéfila. Supongo que su majestad tendrá que esperar a la edición extendida en DVD con comentarios del director para poder hacer encajar todo el rompecabezas fílmico que es "Deseo, peligro". No se preocupe, majestad, que si el cine ha perdido 6 millones de espectadores, es por "bodrios" como la película de chinos que su esposa se emperró en ver.

viernes, enero 18, 2008

Cuando la poesía se convierte en música

Esperaba con ansia el nuevo score de Dario Marianelli para la última película de Joe Wright, "Expiación". Si hacemos memoria, Wright ya confió en el compositor para crear la música de su ópera prima, "Orgullo y prejuicio", y el resultado no pudo ser más satisfactorio, una música de corte clásico bellísima y adaptada con precisión a las imágenes del film. Marianelli, que ya había dejado constancia de su talento en obras precedentes como "El secreto de los Hermanos Grimm", "V de Vendetta" o "Disparando a perros", ha vuelto a encandilar a los amantes de las bandas sonoras. La música para "Expiación" se convierte así en una escucha deliciosa, no sólo ya integrada dentro de la narrativa cinematográfica, sino también como audición aislada e independiente. Integrando el sonido de una máquina de escribir dentro de la partitura (objeto éste esencial en el desarrollo de la película), Marianelli se apoya en el piano, al igual que hiciera en "Orgullo y prejuicio" para crear una melodía tarareable e inconscientemente pegadiza, acompañándola de una cuerda in crescendo que marca un excepcional contrapunto. Por otro lado, los cortes más dramáticos se desarrollan a un tempo más lento, lo que no hace decaer en su lirismo y su belleza. Gloriosa partitura que tiene muchos números para alzarse con el Oscar. Espero con afán las nominaciones.



miércoles, enero 16, 2008

¿Cariño, dónde nos sentamos?

Esta frase que tanto oimos a la entrada del cine, cuando no la pronunciamos nosotros, tiene todo el aspecto de desaparecer de forma paulatina hasta convertirse en un clásico del pasado, de cuando existían las salas de cine. Y es que, señores, nos estamos quedando sin cine. No, tranquilos, no se alarmen, no es que se deje de producir películas, sino que las salas de cine entendidas como ese vehículo transmisor de sentimientos entre el director de una película y el espectador, pues están en serio peligro de extinción.

En 2007 se contabilizó un descenso en el número de espectadores de 20 millones, y de 40 millones con respecto al año 2004. Ahora toca buscar culpables (y supongo que la Academia de cine española se habrá hecho eco de la noticia y Angeles Gonzalez-Sinde, Presidenta de la misma, nos soltará el típico rollo sobre la piratería y bla, bla, bla), lo que hinchará el pecho a Teddy Bautista para justificar la imposición del canon digital.

Factores hay muchos : descenso en el número de salas (aunque pantallas prácticamente sigue habiendo las mismas), el alto precio de la entrada de cine, la comodidad de los usuarios ante la posibilidad de poder ver en casa películas en formato DVD o en alta definición (Blu-ray o HD-DVD), las descargas a través de Internet y el top manta. Y es que, uno que acude varias veces a la semana a estas salas, constantemente se pregunta cómo es posible mantener un negocio con una media de espectadores de 10-15 personas, y eso con suerte, porque si la película no es de renombre, lo habitual es verla solo (todo un gozo, por otro lado).

Sin duda se hace necesaria una solución consensuada que vuelva a atraer el aficionado al cine, y todo pasa por la reducción de precios, ya que estoy seguro que el buen aficionado a este curioso mundo que es el del cine prefiere ver películas en sala grande y no en otros medios que, aunque revolucionarios, no tienen el encanto de la gran pantalla.

Huérfana de estatuilla

Tanto se había especulado sobre la posibilidad de un nuevo Oscar para la cinematografía española que al final todas las ilusiones se han venido abajo y la frustración ha sido máxima. O al menos, así se ha producido en la categoría de "Mejor película de habla no inglesa" respecto a la ópera prima de Juan Antonio Bayona, "El orfanato". La Academia de Hollywood ha dado a conocer el primer barrido de películas que optarán a dicha estatuilla dorada, entre las que se encuentran Les Faussaires (Austria), The Year My Parents Went on Vacation (Brasil), L'âge des ténèbres(Canadá), Beaufort (Israel), L'inconnue (Italia), Mongol,(Kazajistán), Katyn (Polonía), 12 (Rusia) y The Trap (Serbia). Curiosamente han quedado fuera películas que habían tenido éxito a nivel de festivales de prestigio internacional, como la Palma de Oro en el Festival de Cannes, la rumana "4 meses, 3 semanas y 2 días", "Persépolis", de Marjane Satrapi, o la alemana Edge of heaven, que se alzó con en el mejor guión en Cannes.

A veces las ilusiones prematuras no son buenas consejeras (ya lo decía el famoso cuento de la lechera), y a quien suscribe ya le sorprendía por un lado que una película de terror española (aunque con marcado estilo USA) fuera a hacer sombra a la larga experiencia que posee la cinematografía norteamericana en dicho género y, por otro, que un film con tantas irregularidades y lagunas en el guión pudiese convertirse en la mejor película extranjera del año a juicio de la Academia de Hollywood. Con esto espero que la Academia española reflexione y admita que no siempre la película más cara o con más afinidad técnica al cine norteamericano es sinónimo de galardón seguro. Ante todo la calidad, no la cantidad. De todos modos, aún quedan otras categorías (de tipo técnico) en las que podría colarse la película de Bayona, aunque lo dudo mucho. Sinceramente, la propia ambición de la productora se ha convertido en su perdición.

lunes, enero 14, 2008

Vuelve el comando Rainbow Six

Después de la magnífica primera parte, denominada Rainbow Six Vegas, ya se ha anunciado para marzo de 2008 su secuela, en la que la compañía Ubisoft está trabajando afanosamente. Recordemos que el juego de la franquicia de Tom Clancy aunaba el shooter tradicional con la estrategia y el sigilo, de modo que el jugador controlaba a un comando de élite que debía eliminar una amenaza terrorista que se había infiltrado en los mismos casinos de la ciudad ludópata por excelencia, Las Vegas. Gráficamente era todo un lujo, los tiroteos eran muy espectaculares y la posibilidad de dar órdenes a los otros dos miembros del equipo le otorgaba un verismo y una capacidad de inmersión asombrosa. Hasta ahora sólo podemos ver el trailer de la secuela, que sirve para abrir boca y para impacientar a los más jugones. Seguiremos informando.


¡Grande Javier!

Las probabilidades eran altas y finalmente se ha confirmado, nuestro Javier Bardem se ha alzado con el Globo de Oro al mejor actor de reparto. Y sinceramente no ha podido ser con mejor película, puesto que el personal tanto técnico como artístico está al alcance de pocos. Su papel de asesino en "No es país para viejos" (No country for old men en el original) le ha valido alzarse con un premio vital para su ascendente e imparable carrera. La película está realizada por Joel Coen, escrita por su hermano Ethan, e interpretada por Tommy Lee Jones, Josh Brolin y Woody Harrelson (ahí es nada), y por las imágenes que se han adelantado hasta el momento, parece una vuelta de los Coen a su cine más personal. De hecho, es inevitable hacer comparaciones con su opera prima, "Sangre fácil", con la que consiguieron darse a conocer a nivel internacional.


Se suele decir que los Globos de Oro son la antesala de los Oscar. ¿Veremos a Javier con una estatuilla dorada en la mano el próximo 24 de febrero? Merecimientos desde luego no le faltan. ¿Será Pe quien grite aquello de "And the Oscar goes to... ¡¡Javier!!? Eso más bien me da grima.





"No es país para viejos" se estrena en España el próximo día 8 de febrero.