jueves, junio 19, 2008

El incidente : La insignificancia del ser humano



Había gran expectación para saber cómo remontaría el vuelo el director de origen indio M. Night Shyamalan tras el descalabro, a nivel de crítica y público, que supuso su anterior film, "La joven del agua". Mucho se había hablado y escrito sobre el posible comienzo de un vertiginoso declive de un talento emergente en el cine contemporáneo, y especialmente, en el género del terror y la ciencia ficción. No es que esté completamente de acuerdo con tales argumentos, que a mi parecer son ciertamente exagerados, pero sí debo afirmar que el cine de Shyamalan no resulta tan rompedor y tan innovador como lo fuera en su día con películas que, podrán tener el aplauso o no de la crítica, pero que rompieron moldes por su atrevimiento formal y su arriesgado discurso disfrazado de terror. Así, el responsable de "El sexto sentido", la olvidada "Los primeros amigos", "El protegido", "Señales" y la que, en mi humilde opinión considero la mejor de toda su filmografía, "El bosque", propone otro enigma al espectador.

No soy partidario de incluir sinopsis en mis comentarios críticos, pero, y a modo de excepción, sólo diré que Mark Wahlberg, protagonista del film, es un profesor norteamericano de Ciencias que asiste con sorpresa cómo la población, de forma repentina y sin explicación aparente alguna, se suicida. Ante la rápida expansión de esta extraña epidemia, decide huir y ponerse a salvo en compañía de su familia más cercana, su mujer, su hermano y su sobrina.

"El incidente" no es una mala película, de hecho es una película digna y correcta. Pero quizás a Shyamalan se le han acabado las ideas, y apuesta sobre seguro. Así, la película no es más que un collage de sus películas precedentes brillante formalmente, pero carente de coherencia y de progresividad por momentos. Así, asistimos a secuencias evocadoras de "Señales" (ese video casero gore), de "El sexto sentido" (la amenazante presencia de la Sra. Jones y los hombres colgados de los árboles), "El bosque" (las reuniones, con sus discrepancias internas, de los fugitivos o el romántico encuentro final entre la pareja protagonista), etc. Todo ello proporciona eficiencia en cuanto a resultado, pues la película no decae por su fuerza rítmica, pero es incapaz de causar sorpresa o un mayor interés si se conoce la trayectoria fílmica del director.

El realizador prescinde de una larga introducción para situar al espectador en plena acción a los pocos minutos de comenzar el metraje a rodar, lo que le proporciona mucho brio y ritmo, de modo que éste se siente perdido, como los personajes, y a la vez desconcertado e inquieto. Hasta ahí Shyamalan maneja con estilo (de hecho, es su especialidad) el suspense y el timing narrativo. Los errores surgen cuando el suceso principal se aparca a un lado y se trata de perfilar la crisis del matrimonio protagonista, que queda en un segundísimo plano, apenas pincelada, y que sólo frena en seco el desarrollo de la película, sin aportar nada a la evolución de los personajes. Por otro lado, el director evidencia síntomas de falta de inspiración en el tramo final de la película, excesivamente abierto y que parece que ni él mismo sabe resolver. No obstante, "El incidente" incita a la reflexión tras su visionado, a pensar sobre la capacidad destructiva de la Naturaleza, sobre el papel del hombre en el mundo, un mero pasajero que, aunque se crea egoístamente superior, no es más que un nimio elemento que usa y abusa de los recursos naturales, inconsciente de las graves consecuencias que ello puede acarrear. Es otra de las verdades incómodas que el ser humano no aprenderá hasta el día de su destrucción.

miércoles, junio 11, 2008

Rozando la perfección tecnológica

Poco a poco se van descubriendo los detalles de lo que, a buen seguro, será uno de los lanzamientos estrella del año que viene en cuestión de videojuegos. Capcom, responsable de la saga Resident evil, está suministrando con cuentagotas información sobre la quinta entrega de su saga más exitosa. Tras el cambio de rumbo que supuso la cuarta parte, de la que incluso los aficionados más veteranos llegaron a renegar, por su abandono de la aventura y el sigilo y su orientación más hacia el arcade y la acción más directa, Resident evil 5 apuesta de nuevo por esta opción, que sin duda ha generado una mayor aceptacion por otro tipo de público (conmigo desde luego tienen una compra segura).

Sin duda, lo que más destaca de este lanzamiento es que por fin empezamos a ver el pleno rendimiento de las consolas de nueva generación o next gen, y aunque tampoco debe caerse en el error del apabullamiento gráfico y la dejadez en lo jugable, lo cierto es que este juego promete aunar ambas características con acierto, e incluso se oyen rumores sobre un supuesto modo cooperativo online, así que, jugones, frotaos las manos y tranquilizad vuestros nervios porque, en el primer trimestre del año próximo, Resident evil 5 puede hacer historia en esto de los videojuegos. Y para muestra, un botón :



¿A que hay ganas de jugarlo ya?

Secuencias míticas : La emotividad de un cine perdido

Creo que habré visto esta secuencia más de cincuenta veces, y he de reconocer que es imposible rendirse ante su expresividad, su dramatismo y sobre todo, su evidente amor por el séptimo arte. En 1988 Giuseppe Tornatore dirigía la que sería, a buen seguro, su película más premiada y conocida a nivel internacional, Cinema Paradiso. En ella, el director nos contaba como un inocente niño, Totó, de un pequeño pueblo se veía atraido por ese invento que, para otros sectores de la sociedad, era visto como un arma demoníaca y propagandística, el cine. Una historia enternecedora, unido a una pasión desmesurada por el cine y una partitura prodigiosa de Ennio Morricone daban un óptimo resultado, tanto a nivel de crítica como de público, lo que le hizo acreedor del Oscar a mejor película extranjera. La secuencia en cuestión es la que cierra la película, donde vemos a un adulto Totó proyectar una película que contiene todos aquellos cortes que la censura no había autorizado, y que básicamente, se resumían en besos, aquellos besos robados.


domingo, junio 08, 2008

OT, o el todo vale

Ante todo, quiero pedir, de forma anticipada, perdón a los lectores de este humilde blog porque durante la lectura de este post se van a ver sometidos a una tortura auditiva. Y es que, para mi desgracia, en mi casa los martes por la noche se oye de fondo el bochornoso espectáculo de Operación Triunfo, ese show mediático ideado por los otrora grandes humoristas Josep Mª. Mainat y Toni Cruz (dos de los miembros de La trinca), y que ahora se han pasado a la televisión más rancia y burda, convirtiendo una supuesta plataforma de lanzamiento de gente con talento musical (y que muchos de ellos se quedan en los castings previos) en una barraca de feria donde no prima el amor por la música sino por la imagen, la fama efímera y, como no, el culto al vil metal. Pero al fin y al cabo es un programa que gusta al gran público, a pesar de que consiga que chavales venidos de la nada se conviertan en marionetas, con su expresa conformidad, de una discográfica y en esclavos sin derecho a voz ni voto. Hasta ahí lo respeto, pero por donde no estoy dispuesto a claudicar es por la falta de respeto hacia grandes temas y grupos clásicos del rock, estilo éste que en absoluto profesa el susodicho programa, más bien tendente a la música pachanguera y de consumo rápido. Y es que por este programa hace poco he podido escuchar como un tema mítico como es el "Creep", de Radiohead, era literalmente destrozado por una niña, que no sólo no le ponía el tono adecuado para esta canción de aires depresivos y cuasisuicidas, sino que se inventaba un final que desvirtuaba todo el sentido de la canción. He aquí la muestra :




Pero lo mejor (y lo peor para los que amamos eso que algunos llaman ruido y nosotros denominamos rock, y lo encasillamos dentro de la cultura y las artes) estaba por llegar. Dos niñatos con poco o nulo sentido del ridículo se prestaron a reventar el tema por antonomasia de los años 90, "Smells like teen spirit", de Nirvana. Una canción de la que el mismo Kurt Cobain renegó porque simplemente estaba hasta los mismísimos de tocarla en directo, ante la insistencia del público (hay que recordar que esta canción entró en el negocio de las radio fórmulas y fue la más escuchada durante la década de los 90). Escuchar esta canción, un himno donde los haya, en las voces de dos efebos con una voz que dista mucho de las tonalidades exigidas para el rock y con un coro de bailarines tipo Fama detrás no produce sino malestar y vergüenza, a la vez que indignación porque se esté utilizando este tipo de música en un programa que catapulta a la supuesta fama a efímeros talentos y cuyo destino está limitado a actuar en las verbenas populares de las fiestas estivales de los pueblos de este santo país. Veamos el sacrilegio en cuestión :


martes, mayo 27, 2008

Ha muerto Sidney Pollack

De piedra me he quedado esta mañana al leer en el periódico, en edición digital (¡vivan las nuevas tecnologías!) la triste noticia de la muerte de Sidney Pollack. Bueno, perdón, ante todo presento mis más sinceras disculpas ante el acuciante retraso que ha ido acumulando este blog, tras más de dos semanas sin postear, aunque en esta ocasión tengo una buena y comprensible coartada (ya la desvelaré).

Volviendo a la noticia en sí, aunque no soy amigo de los repasos bio y filmográficos (para eso ya están los informativos y los programas especializados), sí que me gustaría hacer un breve acercamiento a la obra de Pollack. Agitador de conciencias como pocos, supo aunar la crítica político-social con el mercado hollywoodiense, consiguiendo hacerse un nombre entre los grandes de la industria cinematográfica. Es cierto que se le recuerda más como director, quizás fue su faceta más acertada, pero también cabe recordar que ejerció las labores de producción y de actor (¿quién no lo recuerda en "Maridos y mujeres", de Woody Allen, o en la obra póstuma de Stanley Kubrick, Eyes wide shut?).

Amigo de Robert Redford, máximo impulsor del Festival de Sundance, se convirtió en uno de sus actores fetiche, y se puede decir que, gracias a Pollack, Redford consiguió la fama reconocida que ahora tiene. Así, nacieron películas como "Propiedad condenada", "Los tres días del cóndor", "El jinete eléctrico" o "Las aventuras de Jeremiah Johnson". El realizador desplegó su buen hacer tanto en el western, como en los melodramas y en el cine político y thriller judical, siempre con unos mínimos de calidad exigibles, a pesar de algún que otro patinazo como el remake de la obra maestra de Billy Wilder, "Sabrina".

Sin duda, el año de Sidney Pollack fue 1985, cuando el melodrama romántico "Memorias de Africa" se alzó con dos Oscars, uno de ellos como mejor director. La película, uno de los grandes éxitos de taquilla de aquel año y que, a día de hoy, sigue enamorando a medio mundo (gracias, en gran parte, a la fabulosa música de John Barry), aunaba la genialidad interpretativa, ahí es nada, de Robert Redford y Meryl Streep. Tres años antes había conseguido transvestir a Dustin Hoffman, en la genial y acidísima Tootsie.

Desde las películas más conocidas y orientas al gran público, hasta aquellas que, por una u otra razón, pasaron desapercibidas, sin duda la aportación de Sidney Pollack al mundo del cine es más que estimable y meritoria, erigiéndose como un modelo a seguir tanto por directores como por productores, quienes apuestan cada vez más por proyectos prefabricados, productos de mero consumo rápido y faltos de cualquier trascendencia artística.

Recordemos como sincero homenaje una película de las que, a mi humilde juicio, considero de las mejores entre la enriquecedora filmografía de Pollack, "Danzad, danzad, malditos".


viernes, mayo 09, 2008

Secuencias míticas

A estas alturas del blog creo que ya es momento de hacer memoria y dar rienda suelta a nuestros sentimientos. Afortunadamente, para los que amamos el cine, éste nos sirve como vehículo transmisor de nuestras emociones, provocándonos sensaciones que quizás otros medios no consiguen ni de lejos. Así que basta ya de amontonar trailers de películas venideras y recordemos con pasión aquellas secuencias que nos han marcado a nivel personal, y que creo debe establecerse como una sección fija en este modesto blog.

Comencemos con una película a la que le tengo un gran amor y que reúne todos los elementos para considerarla una obra maestra, "Hasta que llegó su hora", de Sergio Leone. Un magnífico western desligado del cine del oeste tradicional norteamericano y más cercano al spaghetti western, pero realizado con un oficio y una sensibilidad encomiables. Magistral partitura de Ennio Morricone y unos Charles Bronson, Jason Robards y Henry Fonda (¡haciendo de villano!) en estado de gracia.

La secuencia que vemos abre la película, todo un prodigio de montaje con duelo final incluido al más puro estilo spaghetti. Esta película contiene otra secuencia maravillosa, que corresponde con la llegada de Jill McBain (Claudia Cardinale) al pueblo de Sweetwater, que si encuentro colgaré para disfrute de todos.


Minipelículas

He de confesar que no soy un amante de la publicidad. De hecho, soy de aquellas personas que zappean durante esos espacios ignorando el arduo trabajo que hay tras un spot que apenas dura veinte segundos y, paradójicamente, ha sido objeto de estudio previamente por una multitud de cabezas pensantes durante largo tiempo. Por lo tanto, y utilizando el vocabulario propio de la publicidad y el marketing, no soy el target adecuado. Pero resulta que, en contadas ocasiones, uno se siente atraido por estas pequeñas películas que contienen un mensaje consumista en su interior. Obviamente lo que menos me importa del anuncio es el producto en cuestión que me tratan de vender, pero sí que ha logrado quedar, por su talento visual, en mi recuerdo, esas breves imágenes. Es el caso del nuevo anuncio de Nike, una de las multinacionales más criticadas por su presunta explotación infantil (aquí es donde entra en juego la doble moral, la de tolerar el trabajo infantil, con jornadas inhumanas, con el fin de apaciguar la inanición en países subdesarrollados o la de prohibirlo y asistir como meros testigos al aumento de la mortalidad infantil, difícil cuestión ésta). Pero polémicas aparte que darían para un análisis concienzudo, veamos el anuncio al que me refería, que creo capta la esencia de, en este caso, un partido de fútbol, aunque podría ser perfectamente extrapolable a baloncesto, balonmano o cualquier otro deporte de equipo en general. Espíritu de superación con caras conocidas es lo que fomenta este anuncio, con una técnica cinematográfica excelente. No toda la publicidad se acaba en vender detergentes y coches.


sábado, mayo 03, 2008

Vuelve "Il maestro"

Ya es oficial. Tras el magistral concierto que Ennio Morricone nos brindó el año pasado en Lorca (Murcia), el maestro romano volverá este año a España. Con ocasión de la Expo en Zaragoza, Morricone se acercará a la capital aragonesa el próximo domingo 15 de junio (Pabellón Príncipe Felipe), no sin antes haber actuado previamente, el día 14 de junio, en Madrid (Auditorio Parque Juan Carlos I). Es una extraordinaria ocasión para poder ver y, sobre todo, escuchar la gloriosa música que surgió de la mente privilegiada de un excepcional artista que, a sus casi 80 años, sigue componiendo.

Il maestro dirigirá la Orquesta Roma Sinfonietta y el coro será nada más y nada menos que el Orfeón Donostiarra Aún no hay información sobre venta de entradas, ni sus precios, pero ya se ha filtrado el programa, que incluirá temas de "La muerte tenía un precio", "El bueno, el feo y el malo", "Agáchate, maldito", "La misión", "La clase obrera va al Paraíso", "Novecento", "Los intocables de Elliot Ness", "El clan de los sicilianos", "El pájaro de las plumas de cristal", "El gato de las nueve colas", "Cinema Paradiso", y "La leyenda del pianista en el océano".

El programa, desde luego, no tiene desperdicio, aunque echo a faltar la suite de "Erase una vez en América", que a buen seguro el respetable reclamará en un bis. Desgraciadamente este año no podré ir a ninguno de estos dos conciertos, pero a buen seguro el genial compositor italiano volverá a demostrar por qué ha llegado a lo más alto y por qué es considerado uno de los cinco mejores compositores de bandas sonoras.



Ennio Morricone : La leyenda del pianista en el océano

martes, abril 29, 2008

La ciudad está viva

29 de abril de 2008. Una fecha marcada a fuego por los videojugones. Y es que hoy, por fin, y tras un par de retrasos motivados por su adaptación a la consola de Sony, sale a la venta Grand theft auto IV, que promete sentar un antes y un después en la industria de los videojuegos. La compañía desarrolladora, Rockstar, ha puesto toda la carne en el asador para tratar de reflejar lo más fiel posible y con el máximo de realismo una ciudad en movimiento, y creo que lo ha conseguido.

Para aquellos que no conozcan a estas alturas este juego, o mejor dicho, esta saga, decir que el juego en cuestión otorga plena libertad al jugador para realizar cientos de misiones que, bien pueden ser obligatorias para cumplir con la trama principal, bien pueden ser secundarias para obtener reputación, dinero o popularidad. Obviamente estas misiones son de lo más escabrosas, desde actuar como sicario a cobrar deudas, hacer de taxista, derruir locales e incluso engañar vía chat a un ingenuo. Todo ello bajo una ciudad viva, donde los transeúntes deambulan a su ritmo, los locales sacan a la luz los trapos sucios y la policía vigila con cautela los movimientos de una ciudad más bien podrida.

Hace unos años Rockstar creó un nuevo concepto, la libertad total en los videojuegos gracias a la saga GTA. Para sus defensores, es todo un avance tecnológico, para sus detractores, amparados en falsas moralinas, supone un desafio a las normas del buen gusto y una guía de iniciación a la violencia para niños. La polémica de nuevo está servida, y el juego ya ha alcanzado cifras de venta record.


viernes, abril 25, 2008

Wii fit : Perder peso puede ser divertido

A partir de hoy ya se puede adquirir en las tiendas y centros especializados Wii fit, aunque algunos afortunados ya llevan un par de días disfrutando de él y explotando todas sus posibilidades. Este juguetito me ha cautivado, y es que Nintendo ha apostado con su consola Wii por un novedoso sistema de entretenimiento, para toda la familia, y además ha roto con el concepto tradicional de relacionar la videoconsola con obesidad y efectos nocivos para la salud. Su último invento es Wii fit, un videojuego que permite ponernos en forma (no es subtitutivo del gimnasio, pero permite conocer nuestro cuerpo y someternos a una tabla de ejercicios y a una disciplina física diaria).

Wii fit consta de una tabla (Balance board) inalámbrica (tengan pilas a mano) que dispone de unos sensores que van a centralizar toda la información que nuestro cuerpo le envie. Así, realizaremos ejercicios de aerobic, musculación, yoga, minijuegos de equilibrio y estiramiento, boxeo, etc. Ya he oido algunos comentarios de los primeros que han probado el invento en cuestión que las agujetas hacen acto de presencia.

Al iniciar por primera vez el juego éste nos pedirá que introduzcamos nuestro peso, altura y edad, y detectará nuestra nivel de masa corporal, y nos pedirá cuál es nuestro objetivo y en cuanto tiempo queremos alcanzarlo. Así, un entrenador nos guiará paso a paso y nos someterá a una tabla de ejercicios que, de forma progresiva, se hará más intensa.

Sólo en Japón la cifra de ventas de Wii fit ha sido asombrosa, y en Europa probablemente sea uno de los productos estrella del año. Y es que Nintendo ha demostrado que es posible compatibilizar las videoconsolas con el llevar una vida sana y alejada de problemas cardiacos.

Por cierto, se me olvidaba, no es fácil engañar a nuestro entrenador, puesto que si otra persona trata de finalizar el ejercicio que hemos iniciado, éste lo detectará y nos regañará. Así que no conviene pasarse de listo...

miércoles, abril 23, 2008

Elegy : Jugando a ser Bergman



Lo siento, he de reconocerlo, no puedo con Isabel Coixet. Después del colapso que me produjo ver "La vida secreta de las palabras", película sobrevalorada donde las haya y cargante hasta la extenuación en su primera hora de metraje, aún he podido reunir fuerzas y ánimo suficiente para ir a ver su última película (la primera de encargo), Elegy. Y eso que el tándem Ben Kingsley - Dennis Hopper auguraba unos niveles respetables de calidad, al menos en lo que a nivel interpretativo se refiere (nótese que he obviado la presencia de Penélope Cruz).

Respeto a los defensores del cine de Coixet, pero su cine me supera. No puedo con la chica de los anuncios de compresas, con su excesivo discurso filosófico y ultrapoético, que va de transgresor y de removedor de conciencias y sentimientos, y finalmente se queda en un vacío cinematográfico y unos discursos pedantes de aires existencialistas que convergen siempre en el mismo punto : el miedo a la muerte y la imposibilidad de volver al pasado. Da igual quien integre el reparto de las películas de Coixet, porque siempre hará la misma película, y es que tanto "Mi vida sin mí", que tan buenos resultados de crítica le dió, como "La vida secreta de las palabras" y esta Elegy versan sobre absolutamente lo mismo y han sido elaboradas con el mismo molde.

No puedo con el ritmo al ralentí que imprime Coixet en sus películas, donde nada ocurre, y ni siquiera se intuye. El recurso del silencio cinematográfico es absolutamente desaprovechado, y no basta únicamente con enfocar unos personajes pensativos, melancólicos y nostálgicos a ritmo de Satie para hacer cine, hay que contar algo, o al menos transmitir sensaciones al que está al otro lado de la pantalla, cosa que Elegy, de nuevo, no logra.

No me confundan, no apuesto por la acción y el ritmo frenético, ni mucho menos. Apuesto por trasladar un texto literario a la pantalla e imprimirle lenguaje cinematográfico, darle vida, y eso lo hacía muy bien Ingmar Bergman, quien con pocos personajes y mucha sabiduría cinematográfica y filosófica sabía combinar el cine con los sentimientos y el discurso existencialista. Y si no, por favor, vean "Gritos y susurros", de la que Elegy trata de ser una imitación y se queda en un burdo intento. Aun así, le daré otra oportunidad a Coixet en su siguiente proyecto.

domingo, abril 20, 2008

No están todos los que son...

Pero sí son todos los que están. Grandes maestros de la composicion de bandas sonoras que han puesto música a películas míticas (llegando a ser algunas de ellas más conocidas por su música que por la película en sí). Disfruten de más de seis minutos de música en estado puro, y jueguen a acertar las películas que aparecen en el video. ¡Qué cine, señores!

sábado, abril 19, 2008

Así sí da gusto ir al centro comercial

Sábado por la tarde, cita obligada con el centro comercial de turno para ir al hipermercado y llenar el carro de la compra (y vaciar el bolsillo). Todo esto que se convierte en una tediosa rutina sería mucho más ameno si aquí se hiciera como muestra este video. Se trata de un centro comercial en Oahu (Hawaii), donde en mitad de la vorágine consumista podemos asistir, de forma totalmente gratuita, a un concierto de bandas sonoras. Quizás los más puristas puedan decir que es un sacrilegio combinar un acto tan cotidiano y ordinario como es la compra con la cultura, pero a mí me parece una excelente idea, para animar a los aletargados consumidores, por un lado, y para dar a conocer jóvenes orquestas, por otro, y de paso, fomentar un poco la cultura musical, que el mundo no se acaba en el Chiki, Chiki, ¡leches!



Hans Zimmer : Piratas del Caribe : El cofre del hombre muerto

martes, abril 15, 2008

La infancia perdida

Creo que hay momentos en la vida en los que ser nostálgico, con el riesgo de parecer ñoño, es necesario. Las miradas atrás nos hacen recordar viejos (y quizás mejores) tiempos y nos sirven como método de reflexión ante el mundo que nos rodea, la situación que actualmente vivimos y lo más importante, el futuro que tenemos por delante.

Hago este ambiguo y extraño comentario porque tras la noticia del fallecimiento de Juan Ramón Sánchez Guinot (es decir, "Chema", el panadero de Barrio Sésamo), conviene detenerse un momento y reflexionar sobre la importancia que han tenido determinados símbolos y personajes en tu infancia. Los que crecimos en la década de los 80 aprendimos multitud de cosas de la vida a través de aquella serie mítica infantil de tarde llamada "Barrio Sésamo", conversión del programa norteamericano creado por el genial Jim Henson Sesame Street. Es muy probable que hoy lo recordemos con ingenuidad y excesiva inocencia, pero no cabe duda que "Barrio Sésamo" sirvió como un perfecto vehículo de transmisión de cultura a los niños, a la vez que los entretenía y los formaba como personas en su quehacer diario. Chema era uno más de la familia, un personaje que no sobresalía sobre el resto pero que encajaba en el reparto coral que confeccionaban ese mural de buenos sentimientos e ilusión.

No voy a entrar en el debate sobre la decadencia de la programación infantil, pues me parecería demasiado fácil usar la crítica feroz contra la nada. Sólo deseo elevar a los altares a un programa que merece la atención de todos los jovenzuelos desde los 4 años. A pesar de su desgaste cronológico, "Barrio Sésamo" tiene más contenido cultural en media hora que cinco horas de programación actual de cualquier cadena.

Los que ahora contamos con tres décadas de existencia siempre recordaremos a mitos como Epi, Blas, Triqui, el conde Drácula, Caponata, Gustavo, Espinete, Don Pimpón, Chema, Ana, Julián, etc, que supieron enseñarnos a través del juego. Y es que hubo un tiempo en el que la televisión era instructiva, y no destructiva.


viernes, abril 11, 2008

La delgada línea que separa la gloria del infierno

No me gustaría estar en el pellejo de ninguno de los jugadores del Getafe C.F. Y es que lo que pudimos ver ayer fue una auténtica locura futbolística. Por una vez, no estaba entre los protagonistas de este evento ni el Real Madrid ni el Barcelona (símbolo del bipartidismo, a todos los niveles, que recorre este santo país). Un modesto equipo de un municipio madrileño, Getafe, se enfrentaba en cuartos de final al todopoderoso Bayern de Munich, con figuras legendarias como Oliver Kahn, y grandes del fútbol actual como Ribery, Luca Toni o Klose (ahí es nada). El escenario no era el Bernabeu ni el Nou Camp, era el estadio de Getafe, donde el equipo local contaba con una pequeña ventaja al haber logrado un sufrido y merecido empate a uno en Alemania.

Empezó el partido y la locura se desató, todo el campo (y toda España) estaban del lado de los azulones. La televisión marcaba cotas históricas (más de nueve millones de espectadores siguieron el encuentro). Pero pronto se aparecían los fantasmas agoreros, el Getafe se quedaba con 10 jugadores tras la expulsión (justa aunque fruto del riguroso Reglamento) de De la Red. Aun así, el "Geta" supo sobreponerse y se adelantó en el marcador. El clamor se adueñaba del estadio. Pero ya sabemos cómo se las gastan los alemanes, que no dieron un balón por perdido, y tras muchas ocasiones, Ribery puso el empate que los llevaba a la prórroga.

La prórroga fue una manifestación palpable de la locura desatada que era este partido. Se notaban los nervios, se jugaba al 120% pero con miedo a la derrota. El Getafe mostró su mejor estado físico y de preparación previa anotando dos goles que les ponían pie y medio en semifinales (el segundo gol, de Casquero, todo un trallazo imparable).

Pero los nervios se pagan y los alemanes, gracias a un error clamoroso de "Pato" Abbondanzieri y a un balón colgado al área rematado de cabeza por Luca Toni llevaba la decepción y el asombro a la grada y a todo el territorio nacional y parte del internacional. En tan sólo cinco minutos se pasó de la gloria absoluta al infierno, aunque el Getafe puede marcharse con la cabeza alta por haber tratado de tú a tú durante 210 minutos a todo un Bayern de Munich plagado de internacionales.

No soy muy futbolero, pero este partido superó cualquier tipo de fanatismo y aunó a todo un país que esperaba que el pequeño "Geta" dejara en la cuneta a Goliath. Esta vez la honda funcionó, pero David se dió la vuelta y Goliath, moribundo, resurgió y atacó por la espalda.


martes, abril 08, 2008

¿Vejez? ¡No, experiencia!

Tenía muchas ganas de hincarle el diente al documental Shine a light. Por fin, el viernes pasado se estrenó este magnífico documento ideado y dirigido por Martin Scorsese que recoge el concierto que los Rolling Stones ofrecieron en el Beacon Theatre de Nueva York. Scorsese ya contaba con experiencia en estas lides, pues recordemos ya realizó el estupendo documental "El último vals", y creo que acertadamente el genio italoamericano pensó que era necesario rendir un merecido tributo a sus satánicas majestades, una banda de rock que ha sobrevivido a 40 años de música sobre los escenarios y que es una de los grupos más influyentes dentro del panorama musical.

Nada más y nada menos que dieciocho cámaras rodean, siguen y persiguen a estos cuatro musicazos que se dejan la piel en escena. Pero, lo mejor de todo es que, si al principio la técnica y el estilo de montaje made in Scorsese nos sorprende y nos apabulla, poco a poco va quedando en segundo plano motivado por la actuación de la banda. Y es que los vemos disfrutar como chiquillos sobre el escenario, correr, tirarse al suelo, emocionarse con el público, como si no hubiesen pasado los años, y a pesar de los invitados "sorpresa", como Jack White, Christina Aguilera o Buddy Guy, cuando realmente luce el concierto es con Watts, Richards, Wood y Jagger con las pilas cargadas transmitiendo sensaciones a un público enloquecido.

El set list no tiene desperdicio. Desde el primer riff de Jumpin' Jack Flash dan ganas de estar en la pantalla y saltar al ritmo desenfrenado de los Stones. Un repaso a parte de su carrera, con selección de canciones poco conocidas incluida, configura un soberbio concierto que, si bien no investiga en la historia de los Stones, nos ofrece en primer plano su obra, su música. Shattered, She was hot, All down the line, As tears go by (de la que renegaron en su día), Connection o You got the silver se fusionan a la perfección con clásicos como Sympathy for the devil, Brown sugar, Start me up o I can't get no (satisfaction), canción que cierra la película, a pesar de que la banda sonora contiene cuatro canciones más. Quizás los más puristas echaran en falta el mítico tema Angie, pero no fue mi caso. Disfruté como un enano, entendí a los sexagenarios que veneran a este grupo, y me prometí a mí mismo no morirme sin verlos en directo.



Some girls, extraido del documental Shine a light

domingo, abril 06, 2008

Muere Charlton Heston

Este último mes ha sido de lo más luctuoso. Las pérdidas de grandes leyendas cinematográficas y de valores en alza se siguen acumulando. Y es que, a pesar de que esta noticia no nos sorprenda tanto, (debido a la grave enfermedad que padecía y a su ya longeva edad) es cierto que ha fallecido una leyenda del cine clásico, Charlton Heston, una estrella con mayúsculas.

No entraré en su faceta política como Presidente de la Asociación Nacional del Rifle, que me parece de lo más reprobable, ni de su ideología un tanto extremista, y me centraré en el rico legado cinematográfico que nos ha dejado.

Heston supo actualizarse a los géneros cinematográficos de la época, y así lo pudimos ver en cine peplum e histórico, como "Los Diez Mandamientos" (con la mítica secuencia de Moisés abriendo al Mar Rojo), Ben-Hur (por la que consiguió el Oscar en 1959), o "El Cid", rodada en España gracias a la aportación financiera de Samuel Bronston.




EN 1968 participó en una de las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos,"El planeta de los simios", de Franklyn J. Schaffner, iniciando una saga de películas que se trasladó incluso a las TV-Movies. También se unió al reparto de uno de los géneros en alza durante los 70, el cine de catástrofes, y así surgió "Terremoto", "Titanic", "Aeropuerto 77", "El último hombre vivo" o "Soylent green" (que tenía una visión futurista y apocalíptica cercana a la posterior Blade runner)



Heston, a pesar de estar ya incurso en un proceso acusado de enfermedad con síntomas similares a los del Alzheimer, siguió trabajando aunque en papeles secundarios o pequeños cameos, alternando géneros, y así pudimos verlo en "Mentiras arriesgadas", Tombstone, "En la boca del miedo", Hamlet, o el remake que Tim Burton hizo de "El planeta de los simios".



Se ha marchado un mito cinematográfico, y aunque desgraciadamente por muchos será tristemente recordado por su apología y defensa de las armas de fuego, los cinéfilos lo recordaremos como un actor que, aunque de interpretación limitada, supo seleccionar sus papeles y evitar el encasillamiento, ofreciéndonos momentos de buen cine y secuencias que han pasado ya a la Historia del Cine.

martes, marzo 25, 2008

¡Música, maestro!

Y vamos con más música. Si el virtuoso pianista del post inmediatamente más abajo no ha sido suficiente para conseguir deleitarnos, seguro que esto lo logra. No son pocas las versiones que de grandes y populares bandas sonoras pululan por la red (desde orquestas de lo más cutre a las sinfónicas más espectaculares). Así que vamos a darle alegría a nuestros oidos y escuchemos un par de temas que ya son fanfarrias archiconocidas para incluso los menos melómanos. La dirección corre a cargo de Antonia Joy Wilson y la interpretación es de la Orquesta de la Radiotelevisión de Serbia, y los temas obviaré nombrarlos porque son de sobra conocidos (bueno, vale, para los más despistados pondré la solución al final). Atención al segundo tema porque hay un instrumento peculiar, un silbato, y la propia cuerda hace de coro. Disfruten de la música.






Solución :
1. Piratas del Caribe : la maldición de la perla negra (Klaus Badelt)
2. Star wars : La amenaza fantasma (John Williams)

Gladiator al piano

Buceando por youtube me he topado con Wibi Soerjadi, un pianista holandés que es un auténtico portento. Pianista y compositor, Soerjadi se declara amante de las bandas sonoras de Mediaventures, y así lo demuestra en esta soberbia interpretación de dos temas de la partitura que Hans Zimmer compusiera para la película de Ridley Scott, Gladiator, "Solitude" y "The battle" (esta última tiene una interpretación digna de elogio). Disfrutad de su talento, que no es poco.

Ha muerto Rafael Azcona

Si la semana pasada nos sorprendió el repentino fallecimiento de Anthony Minghella, director de "El paciente inglés", Cold mountain o "El talento de Mr. Ripley", hoy nos hemos hecho eco de la triste noticia de la pérdida de Rafael Azcona, uno de los mejores guionistas de nuestro cine. Acido como él solo, y con la experiencia de haber participado en aquella revista perseguida por la dictadura franquista llamada "La codorniz" (de la cual formaron partes ilustres del humor en viñetas como Chumy Chúmez o Antonio Mingote), Azcona si por algo es recordado es por su participación en parte de la filmografía de Luis García Berlanga. Así, "Plácido" (una de las obras cumbre del cineasta valenciano), "La escopeta nacional", "El verdugo" o "La vaquilla" plantaron sus raíces en las letras del guionista riojano. Su colaboración con Marco Ferreri (el Berlanga italiano) en "El pisito" y "El cochecito" le abrió las puertas del mercado internacional, apoyando, por otro lado, a algunos valores en alza, como Fernando Trueba, con el que firmó "El año de las luces", "Belle epoque" (Oscar a mejor película de habla no inglesa en 1992) o "La niña de tus ojos"; así como José Luis Cuerda ("El bosque animado", "La lengua de las mariposas"). El maldito cáncer ha segado la vida y obra de un magnífico guionista, tan válido en la comedia como en el drama, y capaz de transmitir sentimientos con precisa y milimétrica sabiduría.

Como sentido y modesto homenaje, valgan dos videos de sendas películas que nacieron de sus manos, o mejor dicho, de sus mágicas letras.

El verdugo (Luis García Berlanga, 1963)




¡Ay Carmela! (Carlos Saura, 1990)

lunes, marzo 24, 2008

Esencia Morricone


Estos días de descanso he estado reescuchando algunas bandas sonoras, y me he interesado por lo último del maestro romano Ennio Morricone (a quien pude ver y disfrutar de su concierto el año pasado en Lorca, Murcia). Alejado de las grandes producciones, Morricone ha decidido volcarse en la música de películas italianas (según él mismo, porque ya está muy mayor y no quiere vivir el estrés de años precedentes), y ha llegado a mis manos la música de una serie de televisión ambientada en la Segunda Guerra Mundial, llamada "Cefalonia", y que nos devuelve al Morricone clásico, el que firmara joyas como Novecento, "La misión", la trilogía del dólar o Cinema Paradiso.

A sus 80 años, Ennio Morricone está dejando un legado musical insuperable en lo que a calidad se refiere, consiguiendo con algunas de sus obras que las películas sean conocidas más por su música que por otro aspecto de la misma. La música de Morricone no sólo se acopla a la perfección a las imágenes que ilustra, sino que tiene una exquisita y gozosa audición extracinematográfica que conmueve y traslada sentimientos, algo de lo que pocos pueden presumir.

A modo de modesto homenaje, he encontrado por youtube una serie de videos que, si bien no abarcan la extensa carrera de Ennio Morricone, sí contiene algunas de sus mejores obras tanto a nivel internacional como de su pais natal. Disfruten de la magistral música de uno de los poquísimos genios de las bandas sonoras que nos quedan.












viernes, marzo 21, 2008

La incomunicación, versión Monty Python

El video que pongo a continuación quizás podría referirse, de una forma muy genérica, a la incomunicación humana, vista a través del prisma del humor siempre sutil de los británicos Monty Python. Pero yendo un poco más allá, y en un alarde de paranoia personal mía, yo veo en este video una alegoría de la política (puede que sea resaca post elecciones o una simple vacilación mía, pero así lo considero). Bueno, lo cierto es que debería precisar más, no me refiero a la política en su conjunto, sino al estado de la política actual, es decir, el infantil tono del "...y tú más". En definitiva, tantos días festivos me están trastornando mentalmente. Menos mal que los Python me hacen siempre reir a carcajadas y no sólo pensar.


martes, marzo 18, 2008

Videojuegos ¿saludables o perniciosos?

A raíz de los videos que he posteado en el artículo de abajo, he encontrado un interesante enlace a un reportaje emitido en la 2 de Televisión Española sobre los videojuegos, y este fragmento habla sobre sus efectos beneficiosos sobre el sistema nervioso humano. Me parece muy interesante atender a este tipo de discursos con el fin de romper con la ya cansina cantinela del componente perjudicial, insalubre y hasta diabólico de los videojuegos (extiéndase a la música y al cine), y que algunos toman como bandera con el fin de coartar el entretenimiento y el ocio de sus hijos. Partiendo de la base que todo exceso no es beneficioso (ni siquiera el de verduras), lo que entiendo inadmisible es optar por la censura y la prohibición como única forma de instrucción. Es por ello que recomiendo prestar atención a este video.


La evolución del vicio


Aunque algunos afortunados ya llevan desde el viernes pasado disfrutando de las vacaciones de Semana Santa, los mortales de a pie comenzamos a partir de mañana nuestro merecido descanso. Seis días por delante para desconectar y, por qué no, recuperar aquellos videojuegos que tenemos a mitad o que hemos abandonado por habernos estancado en alguna fase complicada. Y para aquellos que quieran profundizar sobre el origen de este tecnológico entretenimiento, les recomiendo esta serie de videos que he encontrado en youtube, y que son de lo más instructivo. ¡¡Que paséis buenas fiestas!!






















jueves, marzo 13, 2008

La perfección de un clásico


Si ayer hablábamos de algunas novedades videojueguiles que en breve podremos disfrutar en nuestras videoconsolas, lo cierto es que me dejé, conscientemente, en el tintero, un juego que promete ser una auténtica bomba tanto a nivel técnico como artístico. Si hacemos memoria, en 1992 I-Motion Inc. creó una aventura gráfica tridimensional, y que daría pie a los llamados survival horror games, que incluso han conllevado conversiones cinematográficas. Se trataba de Alone in the dark, y apareció en exclusiva para PC, que en aquellos tiempos era el sistema punta en cuanto a nivel tecnológico (las consolas de 8 bits en absoluto le hacían sombra). Fue todo un juegazo, y dio origen a varias secuelas que poco a poco no sólo fueron copando el mundo del PC, sino también el de las videoconsolas. Los gráficos eran más bien discretos, aunque prácticamente revolucionarios para su época (han pasado ya 16 años), y las nuevas tecnologías ahora permiten maravillas gráficas que cada vez más hacen difícil distinguir ficción de realidad.




Gracias a los adelantos, cada vez más frecuentes, en el mundo de la informática y, en particular, en el de los videojuegos, Alone in the dark ha sufrido un espectacular lavado de cara y ahora, manteniendo la misma esencia del juego original, estamos a punto de asistir a la renovación de un clásico. Alone in the dark acentúa la estética oscura y tétrica, provoca mayor terror en el jugador gracias a su atmósfera puramente claustrofóbica, y apuesta por un techo gráfico asombroso. Aunque es verdad que hoy en día este tipo de juegos ya no son novedad, puesto que esta corriente ha sido quizás sobreexplotada (a pesar de algunas joyas como la saga Silent Hill, probablemente el único rival que plante cara a Alone in the dark), estoy seguro que este juego marcará a los usuarios de las consolas next gen o nueva generación , y como no, a los de PC (quizás los más sacrificados económicamente).


miércoles, marzo 12, 2008

Novedades para "consolarse"

De acuerdo, reconozco lo penoso del chiste que encabeza este artículo, lo mio no es el humor, así que vamos directos al grano. Estamos a mediados de marzo y a punto de finalizar los años fiscales para las compañías desarrolladoras y distribuidoras de videojuegos, por lo que tratan de guardar algunos juegos estrella para estas fechas. A pesar de que los juegos más esperados siguen siendo Gran Theft Auto IV y Metal Gear 4, ha habido tres que me han causado buenas sensaciones. Casualmente los tres tienen contenido arcade, género éste al que le guardo especial devoción.


En primer lugar, mañana mismo saldrá a la venta Army of two, desarrollado por Electronic Arts, y que nos pone en la piel de dos mercenarios. Como habréis adivinado, se trata de un shooter (otro más) y que introduce la especial novedad de la cooperación con otro jugador para realizar óptimamente las misiones (aunque se puede jugar solo con la computadora). Buenos gráficos y ciertas reminiscencias son los dos atractivos de este juego, aunque el punto fuerte parece ser el multijugador, donde se podrán librar batallas encarnizadas de dos contra dos. Juzgad vosotros mismos.





Vamos con el segundo, se trata de Dark sector, otro arcade de disparos que me recuerda mucho al revolucionario Resident evil 4, que introducía una perspectiva desde la espalda del personaje, y que se acercaba al hombro cuando disparaba. De nuevo estaremos sumidos en una atmófera sombría y tétrica, debiendo enfrentarnos a criaturas demoníacas. El juego no reparará en sangre y violencia, por lo que va dirigido especialmente al público adulto.



Y por último, Sega lleva avanzando trailers impresionantes de su juego Viking : Battle for Asgard durante meses. El próximo 28 de marzo lo veremos en las tiendas especializadas, pero hasta el momento podemos ir abriendo boca con estas imágenes que muestran un arcade al estilo clásico beat'em up, con perspectiva cenital, donde nuestra misión será la de eliminar a todo bicho viviente ejecutando combos a cada cual más cruel y sanguinario. Obviamente también habrá que controlar el acceso de los niños a este juego.



Para aquellos que prefieran otras alternativas, otros modos de juego, sin duda recomiendo el Rock band, que permite emular a los ídolos del rock mediante una guitarra, una batería y un micrófono de juguete, y el Wii fit, que permitirá realizar una tabla de ejercicios físicos y seguir una tabla que nos haga ponernos en forma. ¿Quién dijo que el uso de los videojuegos fomentaba la obesidad?

miércoles, marzo 05, 2008

Fallece Leonard Rosenman

¿Ein? ¿Quién ha dicho?. Que no cunda el pánico. A pesar de que el nombre de este buen señor no resuene en ecos televisivos, hay que decir que su aportación al mundo del cine ha sido destacable. Leonard Rosenman fue compositor de bandas sonoras, y a pesar de no figurar entre los grandes nombres de dicho ámbito, vease Morricone, Goldsmith, Newman, North, Steiner, Korngold o Williams, su obra merece la misma atención que la de estas figuras ilustres. Nacido en Brooklyn, (Nueva York), Rosenman se formó junto a compositores de la talla de Arnold Schoenberg o Roger Sessions. Su gran ocasión vino de la mano del director Elia Kazan, que le propuso componer la música de "Al este del Edén", protagonizada por el malogrado James Dean. Esta oportunidad le supuso introducirse de lleno en la composición fílmica, y así llegó hasta la docena de trabajos en este campo, destacando obras como "Rebelde sin causa", "Viaje alucinante", "Regreso al planeta de los simios", "Un hombre llamado caballo" o "Star trek IV : Misión salvar la Tierra".

La Academió le premió con dos Oscars (1975 y 1976), por su trabajo de adaptación de las obras clásicas en Barry Lyndon, de Stanley Kubrick, y por "Esta tierra es mi tierra", de Hal Ashby. Además, también fue nominado al Globo de Oro por su música para la adaptación animada de El señor de los anillos. Su carrera musical se completó con composiciones para televisión, así como obras más elaboradas que se concretaron en música de cámara, dos conciertos para violín y una sinfonía.

Aunque Rosenman nunca llegó a destacar ni a ser tan popular como los grandes maestros de la composición de bandas sonoras, ha dejado un interesante legado que conviene prestarle la atención que se merece. Descanse en paz.


martes, febrero 26, 2008

Cada uno en su papel

El tan esperado día ya pasó. Ayer se celebró el primero de los dos debates que mantendrán los dos candidatos que aspiran a la Presidencia del Gobierno, y desde luego el seguimiento mediático fue masivo. Radio, televisión e internet se volcó con este formato que no veíamos desde hace quince años, con la disputa que mantuvieron Felipe González y José María Aznar en el año 1993.

Ahora las cosas han cambiado, manteniéndose tan sólo los partidos políticos intervinientes. Ni Zapatero tiene el carisma de González ni Rajoy la popularidad de Aznar. Por otro lado, la obstinación de la televisión por dirigir de forma excesiva el debate en bloques cerrados, de temas de gran relevancia e importancia, pero estrictamente cronometrados hizo que este enfrentamiento fuera más una contrarreloj a ver quien disparaba su mitin en el menor tiempo posible.

El cara a cara fue una utopía, y todo se redujo a discutir aspectos del pasado que, de cara a una futura legislatura a punto de comenzar, poco importa a la opinión pública. Los errores o aciertos del pasado allí quedaron, y se debe andar hacia delante, señores políticos. Por ello, me pareció un tanto lamentable que el debate se limitara al típico "Yo he creado, yo he fomentado, yo he permitido...", y la única réplica fuera el "pues cuando nosotros gobernamos creamos más, fomentamos más y permitimos más...". El autobombo llevado a la máxima potencia, ¿y el futuro? ¿Dónde queda el futuro? ¿Que médidas proponen Vds. para los próximos cuatro años? No nos hablen de datos actuales, eso ya los sabemos, están en las hemerotecas, hablennos de cómo van a solucionar los problemas que preocupan a la sociedad si resultan elegidos. Ese es el verdadero papel del político, garantizar confianza y seguridad, no aportar datos, para eso ya están los sociólogos.

En definitiva, el debate no fue más que un festival de papeles (mira lo que tengo aquí, mire Vd. lo que dijo en su día, etc), un intercambio vacío de celulosa, y que sólo sirvió para animar a los intereses partidistas de los distintos rotativos de hoy. Y si no, vayan a su quiosco más cercano y comparen las distintas portadas, verán qué resultados tan heterogéneos y, si me apuran, contradictorios. Es el problema de concebir un debate electoral como un mero combate de boxeo y no como una oportunidad por parte de los ciudadanos de preveer la conveniencia o no de la orientación de su voto.


lunes, febrero 25, 2008

Oscars 2008 : Fin del nerviosismo

A pesar de las persistentes secuelas que la cita anual con los Oscars deja en mi cada vez más envejecido cuerpo, esta vez ha valido realmente la pena. A la segunda intentona ha caido, y esta vez todos teníamos toda la confianza en Javier. Cierto es que el papel de Reinaldo Arenas que en el 2001 interpretó Bardem en la película de Julian Schnabel (nominado este año al Oscar por "La escafandra y la mariposa") "Antes que anochezca" era digno de elogio, pero no le reputó el Oscar. En esta ocasión, y de la mano de nada menos que los hermanos Coen ("Sangre fácil", "Muerte entre las flores", "El gran Lebowski", "El hombre que nunca estuvo allí", "Fargo", ¿cabe decir más?) el actor español ha sido justo vencedor y merecedor de la estatuilla. Su papel del despiadado asesino Anton Chigurgh era un bombón, como el mismo Bardem afirmó, y que sabiamente ha sabido aprovechar. Bardem saltó de la butaca como un resorte y, aún enloquecido, repartió sonrisas, palmeos y abrazos a Jack Nicholson, Josh Brolin, Tommy Lee Jones (¡ahí es nada!), no sin antes haber besado efusivamente a su madre, Pilar Bardem, a quien dedicó el Oscar, añadiéndole una dedicatoria general a toda España. Bardem era feliz, si alguien se atrevía a quitarle su gran momento era capaz de lanzarle una de esas miradas asesinas que vimos en la estupenda película "No es país para viejos".




Respecto al resto de la ceremonia, quitando la desilusión (aunque esperada) de no ganar el Oscar a mejor banda sonora por parte de Alberto Iglesias, y es que la partitura de Dario Marianelli para "Expiación" tiene mucha aceptación popular, lo cierto es que la Academia se rindió (por fin) a los hermanos Coen, y no sólo en el aspecto literario (ya ganaron el Oscar a mejor guión original por "Fargo"), sino en el artístico. Su película, "No es país para viejos" se alzó con los Oscars mas importantes : Película, Dirección, Guión adaptado y actor de reparto. Por su parte, "Pozos de ambición", la megalómana película de Paul Thomas Anderson, y principal rival de la cinta de los Coen, se llevó dos Oscars, actor, por parte de Daniel Day-Lewis, y fotografía. La independiente "Juno" ganó el Oscar al mejor guión original y las actrices Marion Cotillard y Tilda Swinton ganaron los premios a mejor actriz principal y de reparto por "La vida en rosa" y Michael Clayton, respectivamente. Los Oscars técnicos se repartieron entre Sweeney Todd (1 Oscar), "La brújula dorada" (1 Oscar), "La vida en rosa" (2 Oscars) y "Elizabeth : La edad de oro" (1 Oscar). La sorpresa en este apartado fue "El ultimátum de Bourne", que ganó 3 Oscars, (sonido, montaje de sonido y montaje).


Ya he comentado que la banda sonora fue a parar a manos de Dario Marianelli por "Expiación". Lo cierto es que las bandas sonoras de Alberto Iglesias son más intimistas, más introspectivas, y, sin restar méritos a la partitura de Marianelli, no son tan directas y cantables como la de "Expiación". Sí me llevé un alegrón en el apartado de canción original, en la que Alan Menken ("La bella y la bestia", "La sirenita", "Hercules", "Aladdin", "El jorobado de Notre Dame") contaba con tres nominaciones por "Encantada". Como este hombre debe tener la casa repleta de Oscars, me supo a justicia que se lo concedieran a "Falling slowly", de la película Once, una gran joya de una pequeña película que muestra la magia de la música y su capacidad de transmitir sentimientos. Aquí vemos a sus dos protagonistas, Glen Hansard y Marketa Irglova, interpretándola en directo en la gala.


jueves, febrero 21, 2008

He vuelto a creer en las obras maestras

¡Qué racha, señores! Si hace sólo dos días hablaba de la magnífica "No es país para viejos", y ayer mismo vi "Pozos de ambición", que me causó una grata impresión (aunque peca de cierta irregularidad y densidad rítmica), hoy ha sido el culmen cinéfilo tras haber visto Sweeney Todd. Así da gusto ir al cine, y lo cierto es que durante un par de semanas o tres olvidas toda la bazofia que has tenido que tragarte durante el resto del año sólo por la revitalización y la enorme satisfacción que te producen tres, cuatro o cinco películas.

No había leído absolutamente nada sobre Sweeney Todd, ni siquiera había oido la música, tan sólo conocía los datos básicos de la obra de Broadway en que está basada, de modo que asistía totalmente virgen al film de Tim Burton, un genio ya no tan niño. Lo primero que se me vino a la cabeza al ver los primeros trailers fue que si alguien tenía que dirigir esto, no podía ser otro más que Burton. ¿Quién si no nos iba a describir con mayor acierto esos barrios oscuros y macabros de Londres y ese personaje satánico sediento de sangre y venganza?

Una vez vista, y tras la gran conmoción que me ha causado, he vuelto a creer en el término "obra maestra", algo que hoy en día los críticos reservan con mucho recelo, y sólo otorgan dicha calificación a películas de no menos de 30 años de antigüedad. Burton elabora una película adulta, muy seria, desmarcándose del musical clásico (no veremos aquí coreografías ni interacción con elementos del atrezzo, al estilo Stanley Donen), y transmite, a través de la extraordinaria música de Stephen Sondheim, sentimientos a la vez que sabe hacer fluir la historia mediante los números musicales. No se trata de música impostada, sino necesaria para el desarrollo de la narración. Técnicamente la película es impecable, algo habitual en Burton, donde la dirección artística y la infografía destaca por sí sola (los efectos de la sangre resultan conscientemente exagerados a pesar de su comicidad).

Su endiablado ritmo (más del ochenta por ciento de la película es cantada y nunca pierde fuelle), la convincente interpretación de Depp (que muestra una progresiva evolución hasta convertirse en un ser enajenado e incapaz de controlar sus actos), alejado de tontadas made in Jack Sparrow, y su facilidad para narrar, hacen de Sweeney Todd un diamante en bruto del cine contemporáneo, que merece dos, tres y cien visionados. Cine comercial de calidad, de muchos quilates, que demuestra que Burton adquiere experiencia y madurez a cada película que dirige. Obviamente no es una película a recomendar a aquellos que no gusten de los musicales, pero considero que los más escépticos incluso reconocerían las muchas virtudes de la última obra burtoniana.

Muchas podrían ser las secuencias que podría adjuntar a este modesto artículo, pero como creo que la película debe admirarse en todo su esplendor en una pantalla grande, sólo pondré los soberbios títulos de crédito que abren el film. Como siempre en Burton, uno de los aspectos que más cuida.




Y no puedo finalizar este post sin añadir algún corte de la maravillosa música de la película. Se trata de "My friends", una hermosa canción que Todd dedica a sus particulares "amigas".

martes, febrero 19, 2008

Busque, compare, y si encuentra algo censurado, no lo compre

Vamos a hacer un salto en el tiempo, y nos vamos a retrotraer a nuestra infancia, cuando jugábamos a aquellos pasatiempos de "encuentra las siete diferencias". Y lo haremos sobre el trailer de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, de reciente aparición.

Aquí la versión internacional del trailer :



Y aquí la versión USA :



Para los más avispados, enhorabuena. Para aquellos que no lo hayan podido captar, he aquí la solución :





















Sí, efectivamente se la han vuelto a colar a Spielberg. Si ya en la edición 25 aniversario de E.T. tuvo que retocar la película para que consiguiera la calificación "Para todos los públicos" (recordemos la eliminación de las pistolas de los policías), en la última entrega de Indiana Jones ha ocurrido lo mismo. Según parece, la MPAA (Motion Picture Association of America) no permite, para conseguir la susodicha calificación por edades, que se muestre a un soldado norteamericano apuntando a un ciudadano de la misma nacionalidad. Por otro lado, la aparición a tamaño completo de la bandera estadounidense sólo es propia del trailer USA, ya que no se muestra en la versión internacional.

En fin, incomprendidos retoques aparte, la película sin duda alguna es una de las más esperadas de este año 2008, y aún tendremos que aguantar nuestros nervios hasta el 22 de mayo para poder verla.

No es país para viejos : La violencia que nunca cesará



La he vuelto a ver y sí, me ha vuelto a maravillar. Si por un casual, en un primer visionado no te das cuenta de lo grande que es esta película, sin duda lo captas en el segundo, donde las piezas milimétricas que pudiesen haber quedado sueltas encajan a la perfección. Aunque es cierto que el mérito inicial debemos atribuírselo a Cormac McCarthy, el creador de la novela en la que se inspira la última película de los Coen, ello no obsta para que nos quitemos el sombrero (tejano, en este caso) ante la sublime adaptación del tándem fraternal. A estas alturas hablar de la magnífica interpretación de Javier Bardem está de sobra (si no le dan el Oscar es para dejar de creer en la factoría Hollywood), porque quiero reseñar la labor, excelente, de Tommy Lee Jones y, sobre todo, de Josh Brolin, impagable en ese papel de cobarde a la fuga.

"No es país para viejos" muestra por un lado la ambición, la codicia humana, donde un maletín de dinero justifica poner en riesgo tu vida, siempre en búsqueda del sueño americano, ese que nunca llega. Por otro, el inexorable paso del tiempo, los cambios generacionales, y la inculcación, casi innata, de la violencia en el hombre, en un mundo totalmente abocado a la destrucción entre seres de la misma especie. Ya no vale pelear por volver a la cordura, por apostar por el diálogo, el hombre es una máquina de odio ataviada con un arma, que le confiere poder y autoridad. ¿Quienes son los buenos y quienes los malos? ¿Quién persigue a quién? Son tantas las preguntas que plantea la película que darían para un extenso libro.

Técnicamente el film es impecable, dotado de un medido sentido del ritmo (durante la primera hora te sientes abrazado por él), plagado de detalles visuales, metáforas, y unos diálogos que desprenden rabia contenida. A ello hay que sumarle el espléndido trabajo de Roger Deakins, director de fotografía (asombrosa la secuencia de persecución de Brolin) y la sabia opción de los Coen de rodar desprovisto de todo efectismo (no hay música en el film hasta los créditos finales), lo que acentúa el suspense y la tensión dramática. Juntemos todo esto con unas gotitas de acidez crítica y un espíritu de western a lo Sam Peckinpah y tendremos casi una obra maestra que nos devuelve a los Coen de los 90 que tanto echábamos de menos. Películón.

lunes, febrero 18, 2008

Superhéroe en edición de lujo

Notición para amantes de las bandas sonoras y, en especial para coleccionistas y amantes de las rarezas discográficas. Es oficial ya el anuncio del lanzamiento para el próximo día 21 de febrero de una edición de lujo de la música de la saga de Superman, compuesta íntegramente por John Williams (se exceptúa la música de la más reciente Superman returns, compuesta por John Ottman). Esta edición, que llevará por título Superman : The music (1978 - 1988) contendrá ocho cedés, y se resume en :
  • Disco 1 : Superman : The movie (John Williams)
  • Disco 2 : Superman II
  • Disco 3 : Superman III
  • Disco 4 : Superman IV, the quest for peace (compuesta por Alexander Courage, incluye arreglos de John Williams)
  • Disco 5 y 6 : Rarezas inéditas
  • Disco 7 : Temas alternativos, source music, canciones
  • Disco 8 : Superman, la serie de animación (compuesta por Ron Jones)

La edición vendrá acompañada con un extenso libro de 160 páginas. Aún no se ha filtrado el precio, y de momento sólo podremos adquirirlo a través de la importación. Sin duda alguna, es una oportunida única de adentrarnos en los pormenores de la magistral música de Williams para la mítica saga, de la cual siempre nos viene a la memoria su fanfarria principal (y que juro consiguió ponerme los pelos de punta cuando la escuché en Superman Returns), aunque yo me quedo con la belleza del tema de amor, que podéis escuchar a continuación.


Sly traspasa fronteras, y eso molesta

John Rambo sigue dando que hablar. Si algo ha conseguido esta cinta, que revitaliza la saga bélica de los años 80, es acaparar la atención de, por un lado, la cara amable, es decir, la cinefilia nostálgica, y, por otro, aquellos a quienes no les ha gustado un pelo el evidente mensaje que fluye en la película. Para aquellos que no hayan visto el film en cuestión, y sin ánimo de destripar nada (aunque su guión es imposible de destripar por lo consistente y sólido del mismo), John Rambo se desarrollo en Birmania, tomada literalmente por el ejército, a quienes Stallone muestra como máquinas implacables de torturar y matar, sin consideración ni piedad algunas. Obviamente, Sly les va a devolver el regalo con las mismas artes, pero con el doble de contundencia y vigor.

Esta visión de la Birmania actual (que recordemos no celebra elecciones desde 1990, cuando las ganó la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, y que a día de hoy esa victoria aún no ha sido reconocida por el partido oficial), no ha gustado a las autoridades de ese país, y por tanto ha iniciado una cruzada contra la distribución de la película. No sólo la exhibición del film está prohibida, sino que se ha procedido a la imposición de penas de prisión a aquellos que distribuyan deuvedés falsos de la película (por una vez no se persigue la piratería, a pesar de que desgraciadamente lo que se fomente sea la censura).

Triste realidad para un país en el que se libra una encarnizada batalla entre el Ejército y la guerrilla (Unión Nacional Karen), desde hace más de cuarenta años. Al final habrá que reconocerle méritos a Stallone por acercarnos este conflicto olvidado, en vez de tanto escupirle a la cara por sus dos últimos largometrajes.

lunes, febrero 11, 2008

Recordando a Roy Scheider

Hoy nos hemos despertado con otra noticia trágica en lo que respecta al mundo cinematográfico, el fallecimiento de Roy Scheider. A pesar de no contar con una filmografía de excesiva relevancia, creo que todos lo recordamos por su magnífico papel en "Tiburón", de Steven Spielberg. A los que ya rondamos, o en algunos casos, sobrepasamos la frontera de los 30 años, todavía tenemos esos recuerdos de la infancia donde ocupa un puesto relevante esta película, en la que una pequeña playa es acosada por un tiburón que sólo lucha por su propia supervivencia. Considero que es de justicia recordar el trabajo de un actor que, si bien no consiguió insertarse en el star system de Hollywood, dejó huella en la década de los 70 gracias a su participación en grandes películas como "Klute", "Marathon man" o "French connection". Hasta siempre, agente Martin Brody.


Aquí cabe hasta el diablo

Es época de premios. Toca engalanarse, alquilar traje, acicalarse y lucir los mejores (y peores) tipitos ante la prensa y la atención de medio mundo. Anoche se celebró la gala de los Grammys, premios de la música, y, además de repetirse la historia de siempre (véase que la mediocridad compositiva de Alejandro Sanz, en forma de disco compacto, es de nuevo agasajada con galardones), sí que me causó cierta impresión ver a algunos miembros de bandas del metal más extremo arreglados como si estuvieran en el día de la comunión de su hijo. No es que esté en contra de ello, ni mucho menos, entiendo que se puede ser muy rockero y vestir bien en determinados eventos, la elegancia no tiene por qué reñir con el espíritu libre y guitarrero, aunque no deja de ser sorprendente esta chocante paradoja. La palma se la llevó Tom Araya, cantante del grupo Slayer (algunos dicen que satánico, cuando él mismo ha declarado ser católico, otra paradoja en sí misma), que iba de punta en blanco cuando sobre el escenario es una máquina sonora (gracias al apoyo de un implacable batería y dos guitarras a cada cual más veloces).

Está bien que la música más comercial se entremezcle con aquellos que propugnan otros estilos musicales, no tan minoritarios como se cree, pero afortunadamente esta unión sólo queda dentro de la sala. Enhorabuena por Slayer, una banda que ofrece uno de los mejores directos dentro de su brutal estilo, y para el que no se lo crea, que se asome al siguiente video. ¡¡Raining blood!!


Bardem : Suma y sigue

Cuando aún estoy digiriendo las múltiples ramificaciones que posee la última película de los hermanos Coen, "No es país para viejos", que he podido ver esta tarde y cuyas imágenes aún retumban en mi mente, me entero que esta película sigue proporcionando alegrías a Javier Bardem. El actor secundario (aunque es el eje del film, si lo hubiesen considerado como actor protagonista nadie se habría quejado) de "No es país para viejos" se acaba de alzar con el premio Bafta (el equivalente a los Oscars en el cine británico) al mejor actor de reparto, un premio que, desde luego supone un enorme reconocimiento por parte de una Academia con grandísimos actores y por otro lado, es el espaldarazo definitivo de cara a los Oscar (si no lo gana sería algo insólito).

Como no quiero entrar a valorar la película por la que ha ganado el premio, que haré en otro post, sólo destacar que "Expiación", de Joe Wright se ha alzado con el galardón a mejor película, los Coen como mejores directores, Marion Cotillard como mejor actriz (por su papel de Edith Piaf en La vie en rose, que se llevó 4 premios), y Daniel Day Lewis ganó el de mejor actor por su papel de magnate del petróleo en "Pozos de ambición", de Paul Thomas Anderson, otra de las favoritas de cara a los Oscar y que se estrena en España el 15 de febrero.

lunes, febrero 04, 2008

El triunfo de la sencillez

Esta ha sido una de las noches en las que me he llevado, en calidad de aficionado al cine, un buen alegrón. Y es que poco esperaba de la gala de los Goya de este año. Bueno, sí, esperaba un aluvión de premios para la fallida película de Juan Antonio Bayona, "El orfanato", hecho que se ha convertido en realidad pero quedando fuera de los Goyas más importantes y que realmente dan peso y prestigio a una película. Así, "El orfanato" se ha llevado a casa siete Goyas, muchos de ellos técnicos (efectos especiales, sonido, maquillaje y peluquería, dirección de producción, dirección artística), incluyendo director novel, algo que nadie dudaba, y guión original (muy discutido estando ahí Iciar Bollaín con su injustamente marginada "Mataharis" y Gonzalo Suárez). Pero afortunadamente ahí ha quedado la cosa, el espectáculo esperpéntico de justificación de haber sido la candidata a los Oscar (y su posterior descalabro) ha quedado en un mero espejismo, y es que mi apuesta, "Las 13 rosas" se ha alzado con 4 merecidas estatuas (diseño de vestuario, música (grande Roque Baños con su hermosa banda sonora), fotografía y actor de reparto (el veterano y espléndido actor José Manuel Cervino). Bien por Martínez Lazaro.

Pero sin duda alguna, y en beneficio del cine, la campanada la ha dado Jaime Rosales, con su pequeña pero muy trabajada "La soledad". Una película menor, presupuestariamente hablando, atrevida en su estilo narrativo (con la ya conocida por todos polivisión), y que apuesta por el guión y por el trabajo actoral, en una historia plagada de sentimientos y de historias cotidianas y humanas. Optaba a tres Goyas, y se ha llevado los tres, con clase y elegancia, sin hacer ruido. Esa película que apenas duró dos semanas en una sala alejada de los multicines se ha convertido en la mejor del cine español en un año que apenas podríamos contar producciones de calidad con más dedos que con los de una mano. Por una vez, el cine ha salido victorioso en una gala de premios.